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Curandeiro é detido em Lima com 180 crânios humanos

 

DA EFE

A polícia peruana apreendeu nesta segunda-feira 180 crânios humanos que estavam em poder de um curandeiro que foi detido no centro de Lima.

A Polícia Nacional informou que as caveiras serviam para sessões de espiritismo e magia e eram comercializadas pelo curandeiro, Augusto Cisneros Quispecondori, de 31 anos de idade.

Quispecondori foi detido, e a polícia informou que investiga a procedência dos crânios.

A Polícia também informou que confiscou produtos "sem licença sanitária" para sua venda, como pós supostamente mágicos que eram comercializados pelo curandeiro.

No local onde se encontraram os crânios havia um altar no qual eram realizados estranhos rituais, segundo a polícia.

Alejandro Reategui/Efe

Policial peruano mostra crânios humanos que estavam em poder de um curandeiro que foi detido no centro de Lima

Policial mostra crânios humanos que estavam em poder de um curandeiro que foi detido no centro de Lima

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¿Cómo santificas el nombre de Dios?

Juan Simarro Fernández

 
Retazos del evangelio a los pobres (XLVI)

¿Cómo santificas el nombre de Dios?

“Santificado sea tu nombre”. Texto completo en Mateo 6:9-15.

01 DE AGOSTO DE 2011

Como quiero comentar el “Padre nuestro”  completo, ya que está muy en la línea de lo que estamos rastreando en los escritos de los cuatro evangelistas sobre el Evangelio a los pobres, voy a comentar la primera petición: “Santificado sea tu nombre” .
Pudiera parecer que esta primera petición se escapa de la línea de Jesús tan comprometida con los pobres, pero, si la analizamos en profundidad, como vamos a intentar hacer, veremos que puede parecer así por tener, en muchas ocasiones, un concepto de “santo”  y de “santidad”  que no se corresponden con el concepto bíblico.  Máxime para nosotros los españoles en un contexto católico en donde el nombre “santo”  se ha dado y usado de una forma muy limitada, fundamentalmente en los ámbitos populares. “Santificado sea tu nombre” , es la primera petición, la que fundamenta todas las demás que, claramente, como vamos a ir viendo, están en línea con el Evangelio a los pobres.
En la profunda preocupación de Dios con los sufrientes del mundo, en la identificación que Jesús hace con los pobres con su expresión “por mí lo hicisteis” , en la calificación que Isaías da al Siervo Sufriente como “experto en sufrimiento”  o “experimentado en quebranto” , no cabe la posibilidad de que “el nombre del que es” sea santificado en la tierra, si los seguidores del Maestro están de espaldas al sufrimiento de los pobres, al grito de los marginados y excluidos. Así, la petición “santificado sea tu nombre”, carece de sentido para los insolidarios, acumuladores e injustos.
En el contexto católico español nos hemos acostumbrado a llamar “santo”  a algunos elegidos y privilegiados, a un sector particular de canonizados. Esto ha estropeado el concepto de santidad . No es ese el sentido de “santo”  o de “santidad”  que nos dan los Evangelios, que nos da la Biblia. Estos conceptos, desde el punto de vista evangélico y bíblico, son globales, generales, aplicables a todos aquellos creyentes que, estando en relación con Dios, están llamados a vivir un tipo de vida de especial compromiso con Dios y con los hombres. Quien no tiene compromiso con los hombres, carece de compromiso con Dios. No puede orar con esta primera petición.
Así, cuando decimos “santificado sea tu nombre”  no tenemos más remedio que ponernos en línea con todo el Evangelio, con el Evangelio a los pobres. No se trata de de ninguna beatificación, de ningún análisis de Dios, de ninguna idea de canonización. Santo es todo aquél que ha sido separado de todo lo impuro, malo o profano… santificar el nombre de Dios es mantenerlo en la tierra sin hacerlo cómplice de la injusticia, ni de la impureza, ni de la maldad, pero mostrando que es un Dios que se implica en el servicio a todo lo justo, a las víctimas de la injusticia … implicándose y actuando a través de sus hijos santificados.
Los que santificamos su nombre somos también santos, es decir, separados para el servicio a Dios y a los hombres, fundamentalmente para con los más débiles, manteniéndonos sin mancha en el mundo. Esta separación para el servicio, esta santidad, este santificar el nombre de Dios, se coloca sin duda en la línea del Evangelio a los pobres. Somos santos y separados para servir, para ser manos tendidas de ayuda, para ser las manos y los pies del Señor en medio de inmundo de dolor. Así, santificamos a Dios porque lo hacemos por él. “Por mí lo hicisteis ”, dice el Señor.
Santificar el nombre de Dios, ser santos, no es una actitud interior, más o menos mística , de elevación espiritual vivida solamente en la verticalidad de la relación con Dios. A esta actitud interior, para santificar el nombre de Dios, hay que añadir también, de forma imprescindible, una conducta adecuada en relación con el hombre, con el prójimo apaleado y tirado al lado del camino, una conducta comprometida con la justicia y la dignificación de las personas. No hay posibilidad de poder decir esta petición “santificado sea tu nombre” , fuera de estos parámetros. Quien no se separa para servir a Dios y al prójimo, quien no se aparta para practicar la solidaridad, será apartado y separado de Dios. No es santo. No puede santificar el nombre de Dios.
Santificar el nombre de Dios no es sólo algo que se haga desde cualidades o experiencias meramente ontológicas , es decir, en el ámbito del ser, sino que es algo que se debe dar inexcusablemente en el ámbito del hacer, en el ámbito de la moral, de la ética, de la práctica de la projimidad… de la ayuda a los pobres y sufrientes del mundo. Esta forma de santificar el nombre de Dios nos enlaza con todas las líneas y parámetros del Evangelio a los pobres.
Santificar el nombre de Dios no es sólo querer o buscar algún pietismo, alguna búsqueda de pureza . Era el problema de los religiosos de la época del Jesús que se autoconsideraban “puros” , pero fueron rechazados por Jesús como “sanos que no necesitan médico” . Santificar el nombre de Dios afecta a toda una ética de la conducta y del compromiso de los creyentes en relación con Dios y con los hombres. En relación con la dignificación de las personas, con la liberación de los pobres del mundo.
Santificar el nombre de Dios no está solamente en la línea de la verticalidad de la vivencia cristiana , sino también, y de manera necesaria para no mutilar el Evangelio, en una línea de vivir la espiritualidad cristiana en la dimensión horizontal en relación con los hombres, especialmente con el hombre empobrecido y sufriente del mundo.
En la primera epístola del apóstol Pedro se nos dice: “Sino como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en vuestra manera de vivir” . Es imposible santificar el nombre de Dios de espaldas al prójimo , de espaldas a los colectivos sufrientes del mundo. Es una burla pedir “santificado sea tu nombre” , si no somos movidos a misericordia con el prójimo sufriente, si no cambiamos nuestra manera de vivir poniéndonos en línea con los valores del Reino, con las líneas del Evangelio a los pobres. No pasaremos de ser simples religiosos desconectados de Dios, como ocurrió con el sacerdote y el levita de la parábola del Buen Samaritano… y seremos condenados por faltar al mandamiento de projimidad, separados de Dios para siempre por no separarnos, en santidad, para el servicio a Dios y al prójimo necesitado.
Señor, ayúdanos a santificar tu nombre. Para ello cambia nuestra manera de vivir, nuestros compromisos, nuestros actos y prioridades. Si no somos capaces de vivir en compromiso, en el servicio y en la búsqueda de la justicia misericordiosa de la que tú nos diste ejemplo, no pongas nunca esta petición en nuestros labios. Pero queremos hacerla. Santifícanos para poder santificarte, para santificar tu nombre en medio del mundo. “Santificado sea tu nombre” , Señor. También en la tierra, entre los que sufren, entre los pobres y oprimidos. Haznos santos, Señor, también en nuestra conducta, estilos de vida solidarios y compromiso con los empobrecidos de la tierra.

Autores: Juan Simarro Fernández

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Países musulmanes financian en la sombra al islam radical en España

 

Países musulmanes financian en la sombra al islam radical en España

Un informe del servicio secreto español señala el afán de control extranjero del islam en España y que el dinero llega a grupos radicales.

01 DE AGOSTO DE 2011, MADRID

Seis países musulmanes patrocinan a las comunidades islámicas de España a veces con el objetivo de controlarlas y casi siempre con escaso discernimiento. Los fondos que envían caen con frecuencia en manos de organizaciones radicales o de individuos sin escrúpulos , informa Ignacio Cembrero en El País.
Un informe secreto enviado el 16 de mayo por el director delCentro Nacional de Inteligencia(CNI), generalFélix SanzRoldán, a los ministros de Exteriores, Interior y Defensa analiza con alarma la financiación y las ayudas que proporcionan Arabia Saudí, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Libia y, sobre todo, Marruecos  a los musulmanes en España que ya suman un total de 1,2 millones de personas.
El servicio secreto da cuenta en su informe de algunas operaciones puntuales de financiación, como los 300.000 euros que pagó Catar para remodelar elCentro Cultural Islámico Catalán, pero no proporciona cifras globales. “En su mayor parte se utilizan cauces alternativos para hacer llegar dichas donaciones que escapan al control de los regulares del sistema financiero español ”, señala.
Por otro lado, junto con las subvenciones los países del Golfo inundan las mezquitas de opúsculos que irritan a las autoridades españolas. “La Europa de hoy sigue considerando a la raza blanca superior a las de color”, recalca una monografía en castellano publicada por elMinisterio de Asuntos Islámicos de Qatarbajo el título “Muhammad. El Profeta Ideal”. “Europa, con todas sus pretensiones de iluminar y liderar (…) sigue estando por detrás del Islam”, añade.
EL INFORME SECRETO
“Las consecuencias de la financiación derivan en actitudes negativas para la convivencia, tales como la aparición de guetos y sociedades paralelas, tribunales y policías islámicas al margen de la legalidad vigente, desescolarización de niñas, matrimonios forzados etcétera”, señala el documento del CNI al que ha tenido acceso El País.
“No existe suficiente control de los flujos financieros que suponen las donaciones y ayudas que desde otros países se prestan a la comunidad islámica de España (…)”, advierte el principal servicio secreto español. “Se hace necesario que los países donantes sean plenamente conscientes de los riesgos que entraña financiar demandas individuales”.
En el informe del CNI el peor parado es Kuwait. A través de la Sociedad para el Renacer de la Herencia Islámica (RIHS,  según sus iniciales inglesas) ha costeado la construcción de las mezquitas de Reus y Torredembarra (Cataluña) desde donde “se difunde una interpretación religiosa contraria a la integración en la sociedad española fomentando la separación y el odio hacia los colectivos no musulmanes”.
La RIHS kuwaití fue incluida en 2008 por elDepartamento del Tesoro de EE UU, y más tarde porNaciones Unidas, en la lista de organizaciones que han financiado a grupos afiliados a Al Qaeda . “El principal beneficiario” de sus ayudas y gestor del dinero saudí en España es, según el servicio secreto, el salafista holandés de origen marroquí Abdelhamid el Hyat. A medio plazo la RIHS proyecta abrir una delegación en España.
Catar, en cambio, se inclina por donar a la Liga Islámica para elDiálogo y la Convivencia en España “vinculada con los Hermanos Musulmanes” de Siria, según el CNI, que controlan, por ejemplo, elCentro Cultural Islámico Catalán.
Sharjah , integrado en los Emiratos Árabes Unidos, tiene, en cambio, preferencia por los conversos españoles reagrupados enAl Morabituna los que costeó lamezquita Albaicínde Granada y está dispuesto a ofrecerles otra en Sevilla.
El líder libio Moamar el Gadafi  también ha mostrado, cuando aún disponía de medios, predilección por los conversos españoles agrupados en la Junta Islámica de España. Con su presidente, el psiquiatra radicado en Córdoba Francisco José Escudero, que adoptó el nombre árabe deMansour, fallecido en octubre pasado, estableció una “relación personal”, según el CNI.
Ni que decir tiene que el más generoso es Arabia Saudí . A las donaciones directas de la familia real se añaden las de suEmbajada en Madridy de un sinfín de asociaciones benéficas más o menos oficiales. La retahíla de mezquitas y centros receptores de sus ayudas “no se caracterizan por su elevado nivel de radicalismo”, según el CNI, aunque su “sumisión” a las directrices saudíes es total.
No solo los radicales se aprovechan de la generosidad del Golfo sino también individuos que se otorgan “una representatividad impropia” y llegan incluso a “apropiarse de forma indebida de los fondos obtenidos”, advierte el CNI. Por eso algunos viajes a la zona para recaudar subvenciones “se hacen en el más absoluto secreto y sin conocimiento” de la comunidad islámica en cuyo nombre se piden. Si se consiguen no siempre sirven al fin declarado por el que las solicitó.
MEDIDAS PREVENTIVAS
El secretario de Estado de Justicia, Juan Carlos Campo, acompañado de una nutrida delegación de funcionarios de Exteriores, Justicia e Interior, citó hace cuatro meses en el palacio de Parcén a los embajadores del Golfo a los que pidió su colaboración para poner orden en la financiación del Islam en España . “Todos ellos se mostraron receptivos”, asegura José Manuel López Rodrigo, director de la Fundación Pluralismo y Convivencia, que asistió al encuentro.
En esa reunión se les entregó un folleto titulado “Sistema de canalización de fondos para el apoyo a los proyectos de las comunidades islámicas de España”. En él las autoridades españolas explican en tres idiomas (español, inglés y árabe) cómo les gustaría que se encauzase el envío de los fondos del Golfo. Bahrein es el único que nunca hizo donaciones.
El Gobierno quiere que las ricas monarquías petroleras costeen proyectos presentados por las comunidades musulmanas a través de la Comisión Islámica de España (CIE), el interlocutor oficial que está en plena transformación para ser más representativo. Solo las solicitudes aprobadas por la CIE serían susceptibles de ser financiadas por el Golfo.
La intención del Gobierno es, sin embargo, acabar a medio plazo con la injerencia extranjera. “El derecho y la gestión de la libertad religiosa de los españoles, sea cual fuera su creencia, no puede estar supeditada a ningún país extranjero”, señalaba un informe conjunto de los ministerios de Justicia e Interior elaborado en 2009 y que no se sabe si incluirá al Estado Vaticano en esta afirmación. “(….) la vida cotidiana de las comunidades y su financiación deben de tener una política propia española y no permitir injerencias, aunque se podría producir un espacio de tránsito”.
En el folleto entregado a los embajadores de la zona del Golfo se insiste también en que, junto con la ayuda directa a las comunidades musulmanas, sería bueno financiar, por ejemplo, un grado en ciencias religiosas; la formación del clero; libros de texto de religión redactados en España; guías de gestión de servicios públicos para musulmanes; retribución del personal religioso; iniciativas para la normalización del Islam en la prensa etcétera.

Fuentes: El Pais

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