Categorias
Artigos

Más de mil acusados de abuso sexual entre los scouts de EE.UU.

 

Más de mil acusados de abuso sexual entre los scouts de EE.UU.

Los Boys Scouts de Estados Unidos vienen elaborando desde hace más de ochenta años un archivo privado de casos de pederastia.

28 DE OCTUBRE DE 2012, OREGON

“Siempre listo” es el lema con el que se identifican los Boy Scout en todo el mundo, es decir, siempre listos para servir al prójimo. Lo que ahora se ha sabido es que en Estados Unidos, a los largo de varias décadas, miles de ellos han sufrido abuso sexual, algo para lo que jamás estuvieron listos.
Según se conoció en los últimos días, unos 1.200 líderes y otros adultos de esta organización han sido denunciados en más de 14.000 páginas web como presuntos autores de abusos sexuales. Ha siso una orden de la Corte Suprema del estado de Oregon la que ha permitido que una parte de las listas negras de esta organización hayan sido publicadas por un bufete de abogados.
PERVERSIÓN DOCUMENTADA
Conocidos como “los documentos de la perversión”, los Boys Scouts elaboraron desde hace más de ochenta años un archivo privado y sin acceso exterior con nombres de miembros locales y nacionales acusados de malas prácticas, cartas de las víctimas y sus familiares y recortes de periódicos sobre procesos judiciales al respecto.
El presidente nacional de los Boy Scouts de EE.UU., Wayne Perry, admitió en un comunicado que, en ocasiones, los esfuerzos “para proteger a los jóvenes de incidentes han sido insuficientes, inadecuados o malos”, pero defendió que las listas de malas prácticas buscaban impedir la entrada o el regreso a la organización de “individuos potencialmente peligrosos”.
Quienes defienden que las listas con nombres salgan a la luz, explican que las mismas permiten evitar nuevos casos y acabar con una supuesta ayuda histórica de las autoridades para proteger a la organización de los Boy Scouts, según declaró a los medios locales de Oregon el abogado Kelly Clark, que lidera la causa.
VÍCTIMAS ANÓNIMAS
Las listas publicadas son relativas a casos entre los años 1960 y 1985, una porción de todos los archivos que tienen bajo custodia los Boy Scouts en la sede nacional de la organización en Texas. Implican a más de 1.200 adultos, pero el número de casos es bastante superior, porque se calcula que hay supuestos pederastas que abusaron de hasta 25 niños o jóvenes scouts.
Los abogados suprimieron en los documentos publicados en la red cualquier referencia a las víctimas y a sus familiares, pero pueden consultarse el nombre del presunto autor, la tropa, fecha de acusación y una breve descripción.
PLURICONFESIONALIDAD
Cada país tiene una o varias organizaciones que, respetando las reglas generales del escultismo vigentes internacionalmente, desarrollan sus propias bases y directrices. Así, por ejemplo, existen en numerosos países organizaciones de escultismo, católicas, protestantes, ortodoxas, anglicanas, musulmanes, judías, budistas…
En algunos países las organizaciones scouts no se definen expresamente por una religión, sin embargo promueven entre sus miembros el crecimiento espiritual y el cumplimiento de los deberes para con sus respectivas confesiones. Para ello, la organización entra en contacto directo con representantes de diferentes religiones en su país.
En teoría, como lo pensó el fundador –el inglés Robert Stephenson Smith Baden-Powell(1857-1941)- no se permiten dirigentes ateos o agnósticos, ya que ellos están encargados de guiar espiritualmente a los scouts, pero en varios países existen instituciones paralelas al escultismo como los sionistas Hashomer Hatzair o los Eclaireurs de France (reconocidos por la OMMS) que tiene como uno de sus principios fundamentales la laicidad.

Fuentes: ABC

Editado por: Protestante Digital 2012

Categorias
Artigos

Los ‘Schindler’ españoles, héroes silenciosos

Día de las Víctimas del Holocausto

 

Los 'Schindler' españoles, héroes silenciosos

Visados expedidos por diplomáticos españoles a judíos. | Casa Sefarad-Israel

Este 27 de enero se recordó en todo el mundo a las víctimas del Holocausto, y a quienes no permanecieron impasibles ante la barbarie nazi con los judíos.

27 DE ENERO DE 2012, MADRID

La valentía y la solidaridad mostrada por un amplio grupo de diplomáticos españoles repartidos por diferentes ciudades europeas puede verse en la exposición Visados para la libertad , una muestra organizada por la Casa Sefarad-Israel , que actualmente se expone en el Centro Cultural Buero Vallejo de Alcorcón (Madrid) hasta el próximo 29 de abril.
HUNGRÍA
El verano de 1944 Budapest había dejado de ser una ciudad tranquila y glamourosa y el destino ideal para un joven diplomático como Ángel Sanz Briz , que actuaba como encargado de Negocios en la legación española en la capital húngara.
En sus calles los esbirros nazis hacían notar su presencia y los judíos vivían en un estado de terror continuo. A sus 34 años, este zaragozano sentía que no podía permanecer impasible mientras a su alrededor miles de personas eran despojadas de todos sus derechos y bienes materiales.
Pero no sabía muy bien qué hacer. Sus informes enviados al Ministerio de Asuntos Exteriores español explicando la desesperada situación de los judíos en Hungría no obtenían respuesta y la situación, lejos de mejorar, se agravaba con el paso de los días.
"El Gobierno español se limitaba a no decir nada, a mirar para otro lado. Él pedía instrucciones y nadie respondía, probablemente sus informes eran guardados convenientemente en un cajón por el funcionario de turno" , explica en declaraciones a El Mundo esta semana el embajador José García Bañón, casado con Pilar, una de las hijas de Sanz Briz.
LOS JUDÍOS SEFARDÍES
"La posición del Gobierno franquista en aquellos momentos era muy difícil. El régimen estaba muy ligado a Alemania por la ayuda que había recibido durante la guerra, y debía pensar que salir con un registro diferente en un tema tan sensible para los nazis como era el de la cuestión judía podía ser visto como una especie de traición", añade el diplomático.
Por eso, y viendo que no iba a poder contar con ningún tipo de ayuda, Ángel Sanz Briz empezó a actuar por su cuenta. En un principio, se acogió al Real Decreto de Primo de Rivera de 1924, que contemplaba la posibilidad de conceder la nacionalidad española a los judíos sefardíes , descendientes de los judíos expulsados de España en 1492 durante el reinado de los Reyes Católicos.
Después, como en Budapest no eran muchos los sefardíes y la situación era cada vez más alarmante, decidió conceder salvoconductos, cartas de protección y pasaportes a todos los judíos que buscaran su ayuda , y para evitar tener excesivos con problemas con los nazis intentó ganarse la benevolencia de la máxima autoridad alemana en Hungría.
"Hizo toda suerte de malabarismos para salvar al mayor número posible de personas. Incluso llegó a alquilar una serie de casas que pagaba con dinero de su propio bolsillo para que los judíos estuvieran a salvo mientras arreglaba su salida de Hungría", explica García Bañón. Se trataba de ocho casas bajo protección española en las que se podía leer ‘Anejo a la legación de España. Edificio extraterritorial’.
Cuando los rusos se encontraban a las puertas de Budapest, en diciembre de 1944, Sanz Briz se vio obligado a dejar la capital húngara rumbo a Suiza, siguiendo las órdenes del Ministerio de Asuntos Exteriores y, tras un tiempo en Madrid, partió rumbo a San Francisco.
"Nosotros, su familia, no supimos nada de esta historia hasta mucho tiempo después. Él nunca dijo nada ni dejó ningún testimonio escrito. Siempre nos pareció raro que acudieran a la embajada judíos que se reunían con él en su despacho y se mostraban agradecidos, pero nada más", comenta su yerno y en su día colaborador del diplomático.
Pero como en otros muchos casos, los reconocimientos se hicieron esperar. En 1991, el Museo del Holocausto Yad Vashem de Jerusalén lo distinguió con el título de Justo entre las Naciones  e inscribió su nombre en el memorial del Holocausto. Tres años más tarde, en 1994, el Gobierno húngaro le concedió a título póstumo la Cruz de la Orden del Mérito de la República Húngara.
VISADOS PARA LA LIBERTAD
Sin embargo, el conocido como ‘el Ángel de Budapest’ -que salvó a más de 5.000 judíos de las garras nacionalsocialistas- no fue el único diplomático español que pensó que no se podía mirar hacia otro lado cuando estaba en juego la vida de miles de personas .
Desde París, Budapest, Berlín, Bucarest, Salónica y Sofía, otros diplomáticos ofrecieron su ayuda a miles de judíos aprovechando las oportunidades que les ofrecían sus cargos y las buenas relaciones que mantenía España con Alemania. Son los ‘Shindler’ españoles  y al igual que el famoso empresario alemán Oskar Schindler impidieron que más judíos murieran en el Holocausto.
Aunque lo hicieron a título personal. El régimen franquista se limitó simplemente a hacer la vista gorda , preocupado ante las repercusiones que pudiera tener en la buena relación que mantenía con Hitler una posición más beligerante en la cuestión judía. "El Gobierno español no hizo nada, nunca hubo unas instrucciones de Madrid para que se salvara a los judíos. Hubo diplomáticos españoles que miraron a otro lado. Pero ahí está siempre el debate: ¿la heroicidad es moralmente exigible?", afirma Miguel de Luca , diplomático y Secretario General de Casa Sefarad-Israel
Para algunos la respuesta a esa pregunta era sencilla: no podían permanecer indiferentes ante el terror. Así, no dudaron en aprovechar sus contactos con las autoridades alemanas y locales, en expedir documentos de protección, pasaportes y salvoconductos para evitar que miles de judíos fueran enviados a los campos de concentración y exterminio nazis. "En total por la actuación directa o indirecta de España durante la II Guerra Mundial se salvó la vida de 35.000 judíos" , confirma De Luca.
HÉROES SILENCIOSOS
Pero el paso del tiempo silenció su gesta. Ni siquiera tener una nieta famosa, como la actriz Helena Bonham Carter, le sirvió a Eduardo Propper de Callejón  para abandonar el olvido. Primer secretario en la embajada española en París , puso en peligro su vida para proteger a miles de personas. Firmó documentos que sirvieron como salvoconductos hacia la libertad y puso a resguardo obras de artes y bienes pertenecientes a judíos a los que nazis pretendían expoliar. Pero su compromiso tuvo desagradables consecuencias en su vida profesional. Fue sustituido por Ramón Serrano Suñer y murió en 1972 sin recuperar su cargo y sin obtener el reconocimiento que merecía su gesto desinteresado.
Una defensa también encendida de los judíos sefardíes y de sus bienes fue la que llevó a cabo el diplomático español Julio Palencia en Bucarest . Tras conocer que el artífice de la solución final Adolf Eichmann había incluido a los judíos búlgaros en el programa de exterminio alemán, Palencia removió cielo y tierra para evitar que se cumpliera su funesto destino. Su insistencia le valió el apodo del ‘amigo de los judíos’, como le llamaban despectivamente los alemanes. Pero lejos de amedrentarse ante la animadversión que le profesaban los nazis, Palencia no dudó en oponerse a la ejecución del judío búlgaro, León Arié. No lo logró pero sí consiguió que las autoridades búlgaras le permitieran a adoptar a los dos hijos de Arié y su madre pudiera vivir en la residencia oficial con un pasaporte diplomático español.
VALENTÍA, CORAJE Y DETERMINACIÓN
Desde Atenas, el cónsul Sebastián Romero Radigales  salvó a más de 800 judíos sefardíes invocando el Real Decreto de 1924 de Primo de Rivera. Pese a que, en un primer momento, sirvió para evitar su traslado a los campos de la muerte; ante la falta de respuesta de Madrid para hacerse cargo de sus nacionales, los nazis terminaron encerrando a este grupo de sefardíes en Bergen Belsen, un campo destinado a los prisioneros de países neutrales.
"Sin embargo, Romero Radigales no cejó en su empeño por salvarlos y siguió enviando informes jurídicos insistiendo en que se trataba de un error", explica De Luca. Su insistencia dio finalmente frutos y tras seis meses de cautiverio los liberaron y los llevaron en un tren a España. "Uno de los supervivientes me contó algo realmente sorprendente, me explicó que un oficial de las SS fue uno a uno dándoles la mano y pidiéndoles disculpas en nombre del Tercer Reich. Pero se salvaron sólo gracias al empeño de Romero Radigales", añade el diplomático.
Una determinación como la que demostró el agregado agrícola de la embajada de Berlín José Ruiz Santaella y su mujer, Carmen Schrader . En su casa de las afueras de Berlín ocultaron como personal doméstico a tres judíos, que consiguieron así salvar su vida. "No importa tanto el número, porque como dice una frase del Talmud quien salva una vida, salva a toda la humanidad", afirma convencido De Luca.

Fuentes: El Mundo

© Protestante Digital 2011