Categorias
Artigos Noticias

Yo Soy la Coca Cola

 

Yo Soy la Coca Cola

Alex Sampedro

30 DE NOVIEMBRE DE 2011

  Vale, la metáfora es imperfecta. Comparar a Dios, su Iglesia o el evangelio con un producto puede ser tildado de mercantilista, de utilitarista e incluso considerarse una idea hija de este siglo: La sociedad de consumo. No obstante, ninguna metáfora es perfecta:
Dios no es una estrella, ni un león ni un cordero, mucho menos una puerta, ni pan, ni agua, ni una planta, una vid o un olivo, tampoco es un juez, ni un abogado, ni tampoco un pastor o una gallina…
Pero todas ellas son palabras y conceptos que nos ayudan a entender lo incomprensible y ver al invisible, así que adelante.
Vivimos tiempos raros.  La iglesia se limita a un local donde nos reunimos, donde tenemos “ culto de jóvenes ” los sábados, hacemos picaeta  y bebemos coca-cola para no aburrirnos. A veces bebemos “ la de Hacendado ” que sale más barata y parece coca-cola.
Pero todos sabemos que no lo es.
Queremos hacer cosas nuevas, diferentes a las conocidas, modernas, postmodernas y ultramodernas. Inventamos mil formas de compartir juntos para que los jóvenes no se vayan y se queden como ostras en sus iglesias. Mientras tanto algunos adultos nos miran con recelo:
¿Por qué hacen cosas tan extrañas? ¿Por qué usan esas palabras y ejemplos? ¿Por qué pasan la tarde jugando al risk en vez de estudiar “la Palabra”? ¿Por qué…?
Y en tu cabeza suena una voz ya anciana: “ En mis tiempos… ”. Jugamos a la guerra generacional cuando ni siquiera sabemos de qué estamos discutiendo. Unos abogan por la fe dada una vez a los santos y otros por hacerse judío a los judíos, griego a los griegos, guai a los guais…
Y al final unos se van, otros se quedan, unos se enfrían, otros se calientan y así nos va.
No nos entendemos, nos nos comprendemos, no nos soportamos.
Pero ¿Y si todos tenemos razón? ¿Y si todos estamos equivocados? ¿Y si el problema está en que nos enfocamos en el local y su mantenimiento cuando el enfoque debería ser la misión? Si trabajáramos juntos las cosas cambiarían.
En este tiempo que nos toca vivir  la iglesia tiene sentido enfocándose en la misión: Id por todo el mundo y predicad el evangelio .

El problema surge cuando dejamos de predicar las buenas nuevas y nos convertimos en iglesias en conserva. Conservar a los ancianos, conservar a los adultos, conservar a los jóvenes… Que nadie se vaya, que todos se queden, que nadie se moleste ni se incomode, que seamos felices y cantemos canciones… ¿Cuáles? Pues las de siempre. También alguna canción nueva para los jóvenes. Ellos también tienen su lugar en esta pecera llena de ictus que han olvidado lo que es nadar contracorriente. Iglesias cuya membresía solo crece por nacimiento natural o por trasvases de otras peceras a la que se les ha acabado el oxígeno porque han olvidado que lo importante es nacer de nuevo y hacer discípulos.
Por eso alguna generación se queja cuando ve su iglesia local estancada y sin visión. Y tienen razón.
Predicamos un evangelio diferente (No que haya otro…) para hacernos actuales. Hemos rebajado el precio de nuestro mensaje y vendemos un evangelio más barato, de contenido mezclado. Muchos se han dejado seducir por el mensaje a la moda, por el “ Jesús es mi colega ”, por el compatibilizar la vida personal con la vida de la iglesia, como una ocupación más en nuestra agenda. Llenamos de espectáculo las reuniones y si usamos la biblia casi es por casualidad. La oración se disfraza tanto, la disfrazamos con tanta parafernalia que ya ni sabemos como orar sin música de fondo, rotuladores, frases twitter, ambiente chill out y dinámicas. Que por otra parte son geniales, pero ya me entiendes. Y la canciones que cantamos… Para otro artículo mejor.
Y los ictus que querían salir de la pecera, nadan, sí, pero en la dirección equivocada.
Por eso alguna generación se queja cuando ve el evangelio diluido y contaminado. Y tienen razón.
Si aprendiéramos la lección de la coca-cola y las marcas blancas, quizá nos pondríamos de acuerdo. ¿Me sigues?

Categorias
Artigos

Evangélicos, ¡Despertad!: Unidos seremos relevantes

Un manifiesto sin complejos

 

Mario Escobar Golderos pide al pueblo evangélico español que salga de la comodidad para marcar la diferencia en la sociedad.

30 DE NOVIEMBRE DE 2011, ESPAÑA

Ante una “encrucijada histórica” como la que enfrenta este país en la actualidad, el pueblo evangélico “debe unirse para reivindicar sus derechos hacia una mayor igualdad”. Esta es una de las ideas que defiende el escritor Mario Escobar Golderos en su última publicación, un ensayo titulado “¡Despertad!” editado por Noufront.
En la entrevista realizada por Daniel Oval para Protestante Digital, Mario Escobar hace un diagnóstico del mundo protestante en España y aporta varias ideas para que “seamos luz y sal” en la sociedad actual.
CONTRA EL “GUETO” EVANGÉLICO
Escobar explica su visión del mundo evangélico en España. “Por desgracia el pueblo evangélico se ha conformado a ver que sus iglesias se llenaban más o menos con la inmigración. Eso le ha hecho adormecerse en la misión de predicar”, apunta el escritor.
Al mismo tiempo, explica,  la vivencia evangélica se ha hecho “personalista” hasta el punto de casi desaparecer del ámbito público,  en parte por culpa de la ocultación obligada de la fe durante gran parte del siglo XX.
“Por eso nos cuesta participar en la sociedad”, añade Escobar, y parece “que lo que hacemos pasa desapercibido para la sociedad, y sólo podemos ser sal y luz si estamos en el sitio donde Dios nos ha puesto. Debajo de la mesa no podemos cumplir la misión de Dios”.
Para salir de esto, hay que comenzar “por despertar”, siendo una iglesia que sepa acercarse, ya que “está muy separada de la sociedad secular”. “Tenemos que aprovechar – agrega Escobar – lo que tenemos en común con la sociedad” para dejar nuestra impronta: la historia, la literatura o las artes son cosas “que podemos compartir”.
ACTUAR CON VALENTÍA
Pero ¿cómo salir “afuera” y ser relevantes en la sociedad? En ¡Despertad!, Mario Escobar apunta varias propuestas.
“No somos conscientes a veces de nuestro potencial”, dice el escritor. “La capacidad que tenemos, de nuestra juventud, de los ministerios que realizamos. Y nosotros nos vemos pocos, incapaces, sin mucha fuerza”. Por tanto, primero lo que necesitamos es un cambio de actitud y mentalidad.
“No debemos conformarnos. Tenemos que potenciar desde las iglesias que las personas estén haciendo literatura, películas”, añade Mario Escobar, que rechaza el concepto de “arte cristiano” para abrazar la idea de “arte hecho por cristianos” como forma de llegar a la gente en su lenguaje.
MÁS PARTICIPATIVOS

Evangélicos, ¡Despertad!: Unidos seremos relevantes

Ante una “encrucijada histórica” como la que enfrenta España, el pueblo evangélico “debe unirse para reivindicar sus derechos hacia la igualdad”. Es una de las ideas que defiende el escritor Mario Escobar Golderos en su última publicación, “¡Despertad!” editado por Noufront.

Además, apunta a un cambio en las instituciones evangélicas para que se vuelvan más activas en la vida social y política del país.  “En 2011 ha habido un revulsivo para muchos. Lo que ha pasado en Barcelona o en Madrid -con las licencias de los lugares de culto- ha hecho que las instituciones se movieran más”, explica Escobar.
Por otra parte se está dando un crecimiento notable en las iglesias que no se ve reflejado en las instituciones, que en su opinión “siguen movidas por un pequeño grupo de personas”. Escobar propone “que las organizaciones escuchen a los cristianos ‘de a pie’. Que se cuente más con el cristiano de base, que tiene una opinión y quiere participar en las instituciones”.
UNA LABOR QUE HACER
La necesidad siempre es oportunidad, y como evangélicos éste podría ser un motor. “Siempre que un colectivo como el nuestro, con una base profunda, se pone en marcha, pasan dos cosas”, apunta el escritor. “Lo primero es que van a cambiar cosas en la sociedad, se nos tomará en cuenta como colectivo. Pero en segundo lugar también sufriremos una oposición, porque hay intereses mediáticos, religiosos o políticos que prefieren un pueblo evangélico dormido”.
“Un pueblo evangélico más activo podría suponer cambiar realidades a las que nos hemos conformado, como el espacio público cerrado a las iglesias, normas distintas para abrir un lugar de culto, o los privilegios de algunos. Esto iría cambiando, se rompería el status quo. Pero creo que a la larga sería positivo para toda la diversidad religiosa en España”, concreta Escobar.
La labor en la sociedad comienza por darse a conocer.  “Sigue habiendo mucha gente que ignora lo que somos. No hemos hecho demasiada pedagogía. Ahora tenemos medios de comunicación, vamos escribiendo muchos tipos de libros, editoriales que surgen con un enfoque más secular. Estos medios nos permitirán acercarnos a la gente, y así se quitarán susceptibilidades. Los protestantes seguimos siendo asociados a grupos sectarios”.
A través de este conocimiento “se facilitaría que pudiéramos transmitir nuestro mensaje, porque quien desconfía del mensajero no recibe le mensaje”.
EJEMPLO A SEGUIR
El 31 de octubre las iglesias evangélicas en España celebraron el Día de la Reforma. La figura de Lutero es, para Escobar, un buen ejemplo a seguir para saber cómo actuar en nuestros días.
Lutero “tuvo la valentía de denunciar las indulgencias cuando vio que detrás había un poder económico. Fue un despertador de conciencias porque gracias a sus escritos, a los pasquines que se distribuían por Europa, levantó a una Europa dormida”. Gracias a su obra “el hombre europeo encontraría que tenía una fuerza mayor de la que pensaba”.
Mario Escobar anima al pueblo evangélico a contagiarse de esa “visión profética” de la vida de Lutero que le llevó a enfrentarse a los poderes de su tiempo “sin temor a perder su posición y aún arriesgando su vida. Denunció lo que estaba mal en la sociedad, en la iglesia, lo hizo con valentía, y además acercó la Biblia al pueblo, ya que tradujo la Biblia al alemán popular, para que lo pudieran entender plenamente”.
LA SITUACIÓN POLÍTICA ACTUAL
Escobar entiende que, con el Partido Popular formando Gobierno con mayoría absoluta, será complicado que haya avances en cuanto un desarrollo de la ley de libertad religiosa que el anterior Gobierno dejó aparcada.
“A nadie se le escapa que el PP es un partido con una buena mayoría católica, que históricamente tienen una gran sintonía. No espero un retroceso, pero sí un mantenimiento de lo que hay, que es injusto, y un retraso indefinido de una ley de libertad religiosa”, apunta Escobar.
Además es posible “que la presión crezca” sobre los evangélicos “con la idea de parar las libertades de las minorías religiosas, enfocándose en el Islam”, advierte.
¡DESPERTAD! Y OTROS PROYECTOS
El escritor finaliza su entrevista hablándonos de futuros proyectos. Entre ellos una nueva novela titulada “Exterminio”, retrato de la colonización de América; y en segundo lugar una biografía sobre Winston Churchill.
De momento, es posible adquirir ¡Despertad!, de Mario Escobar Golderos,  que ha sido publicado por Ediciones Noufront y por lo tanto está disponible para su compra en la tienda online www.noufrontstore.com .

Autores: Daniel Hofkamp

© Protestante Digital 2011

Creative Commons

Tags: Despertad, Mario Escobar Golderos, Noufront Ediciones, literatura, política, elecciones,instituciones

Categorias
Artigos

30/11/2011 – Dia do Evangélico

Correio Braziliense – 28/11/11

Evangélicos de Brasília

Tem gente que pensa que evangélico só vai à igreja para participar dos cultos aos domingos. Esse é um dia separado, mas as atividades nos templos da cidade são diárias. Tem trabalho para todas as idades e gostos dentro das igrejas. E tem voluntários para todas as tarefas. As mulheres, por exemplo, fazem chá, congressos, culto semanal, bazar, culto da noiva, do bebê e por aí vai.
Os músicos enchem os templos de melodia com os ensaios das equipes. Guitarra, saxofone, bateria, vocal. Muito mais do que cantar bem, eles têm um estilo de vida de adoração a Deus.
A moçada ligada na dança leva aos púlpitos a leveza da adoração por meio do movimento. Com roupas coloridas, fazem dança profissional aos passos do balé, street dance, entre outros estilos. E os corais? Têm beleza singular. Toda igreja evangélica que preze a boa música investe na formação de coros. Os coralistas são pessoas dedicadas à música e enchem de alegria a igreja. Isso sem falar nas cantatas e musicais especiais que celebram datas importantes no calendário cristão como Natal, Páscoa, entre outras.
Para as crianças, muita pipoca, contação de histórias bíblicas, pintura de desenhos, acampamentos onde se divertem com caça ao grilo, desfile de pijama, guloseimas, banho de piscina, brinquedos infláveis.
Os adolescentes já combinam nas redes sociais se encontrar nos cultos e depois sair para lanchar juntos. Vale sanduíches, pizzas e até aquele cachorro-quente nas barraquinhas espalhadas pela cidade. Vale também ver um filme com a turma, seja em casa seja nos cinemas.
Para os homens, cursos diversos de como desenvolver uma liderança sadia e aprovada pela família. Aliás, família é valorizada no meio do segmento. Elas formam a base da igreja assim como a da sociedade. Pais e mães evangélicos têm a oportunidade, dentre os trabalhos desenvolvidos para esse público, de fazer cursos sobre finanças, educação dos filhos seguindo os sábios conselhos da Bíblia. Casais também têm seu momento de descontração nos jantares organizados para celebrar o amor. Todas as igrejas evangélicas investem nas famílias. Datas como o Dia dos Namorados não passam em branco entre os casais. Jantares românticos são promovidos para aproximar, ainda mais, os que se amam.
As atividades sociais também são outro ponto forte dos evangélicos. Sem medo de errar, afirmo que a igreja sempre chega aonde o braço do Estado brasileiro não alcança. Os dependentes químicos são um exemplo, pois não têm clínicas públicas adequadas para se recuperarem. Mas os evangélicos oferecem vários trabalhos voltados para a saúde e bem-estar dos alcoólatras, detentos, dependentes químicos, crianças órfãs, idosos. Pastores e seus liderados organizam campanhas de arrecadação de roupas, alimentos não perecíveis, brinquedos, produtos de higiene pessoal, cobertores, sapatos e fazem a distribuição gratuita para abrigos, creches, casas de recuperação e presídio.
Ser evangélico é isso. Amor ao próximo, disposição em servir, prezar pela ética. Quem pensa que é receber privilégios ainda não leu a Bíblia. Jesus ensina a humildade, o serviço em favor do outro, prega a paz, o acordo, a harmonia. As igrejas evangélicas têm muitos problemas, pois somos seres humanos também, mas têm virtudes que merecem ser destacadas com pessoas sérias e honradas que não aparecem diariamente na mídia. São anônimos que trabalham voluntariamente, à sombra, sem exposição dos holofotes da TV, por amor, doando-se em favor do outro. Aos evangélicos sérios e éticos, aos pastores que sabem que têm um ministério em amor e estão realmente trabalhando para o Reino de Deus e não para interesses próprios, o meu abraço. Dia do Evangélico, 30 de novembro de 2011. Tempo de celebrar Jesus, nosso Salvador.
Denise Santana, evangélica, jornalista e professora