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En Egipto "la situación es aterradora" para los cristianos

Alta tensión en El Cairo

 

En Egipto "la situación es aterradora" para los cristianos

Una persona cristiana residente en Egipto habla en exclsuiva a Protestante Digital sobre el grave conflicto en torno a los cristianos coptos.

03 DE NOVIEMBRE DE 2011, EGIPTO

Protestante Digital ha contactado con una ciudadana de origen europeo y cristiana evangélica que reside en Egipto y conoce el contexto socio-religioso del país. Nos ha explicado cuál es el ambiente que se respira en estos momentos en Egipto, y habla del miedo reinante, las diferencias de opiniones y la esperanza de que el futuro gobierno proteja los derechos fundamentales.
La persona contactada, que ha pedido que se le guarde el anonimato, explica que no ha vivido la reciente violencia en primera persona “ya que no estaba en El Cairo por entonces”. La violencia, sin embargo, ha conmocionado a todo el país.
“Desde el punto de vista de los heridos, la situación es aterradora, hay una gran inseguridad y la gente tiene miedo”, explica.
Analizando la situación, no es fácil sacar conclusiones generales. “Una parte de los coptos se decantan por el camino de la política y las manifestaciones, aunque la mayoría, pese a que quiere ser tratada justamente, desea sobre todo la paz, para no tener que vivir con miedo constante”.
Esto ha llegado al punto de que incluso hay muchas familias que están “intentando abandonar el país para construir su futuro en otro lugar” .
¿CONFLICTO RELIGIOSO O POLÍTICO?
Una de las preguntas que surgen desde Europa es si las reivindicaciones coptas están relacionadas estrictamente con su fe o si son más bien ideológicas. “Hay las dos cosas, muchos quieren confrontar el dominio de los grupos musulmanes, que intentan instalar un sistema islámico”.
Otra de las reivindicaciones de los coptos es “poder construir iglesias”, algo a lo que se oponen los fundamentalistas islámicos, que están haciendo todo lo posible para “mantener a los cristianos lejos de la esfera pública” .
Pero los cristianos “son un grupo social relativamente grande”, y por esta razón los intentos de marginarles se han encontrado con importantes movimientos de resistencia y grandes protestas.
SOLUCIONES
La persona que nos informa añade que el efecto de la denuncia de los hechos, por parte de cristianos fuera de Egipto, tiene consecuencias negativas . “El honor es un valor muy importante en esta cultura, y en situaciones así [la presión internacional], los cristianos aquí pueden sentirse aún más presionados”.
Preguntando por la mejor solución, nos explica que lo mejor que puede ocurrir, a su entender, es que el país acabe teniendo “un gobierno musulmán moderado y liberal, que proteja los Derechos Humanos”, algo que cree que “posible” viendo el panorama actual.
COPTOS Y EVANGÉLICOS
Otra pregunta frecuente desde Europa es si coptos y evangélicos tienen posiciones cercanas. Explica la persona contactada que unos y otros no se pueden comparar. “De hecho, un ejemplo de esto es que no está bien visto que un hombre evangélico se case con una mujer copta”.
La realidad no es sencilla: “Aunque a nivel personal sí hay gente de ambas corrientes que cuidan sus relaciones, los diferentes grupos cristianos en Egipto tienen poco que ver unos con otros” . Los coptos tienden a “aislarse”, explica.
MÁS TESTIMONIOS
Además de eta testigo, Samuel Escobar explica en un reciente artículo , también con información de primera mano, cómo la Sociedad Bíblica Egipcia ha hecho importantes esfuerzos por apaciguar los ánimos, con gestos como el acercamientos a las familias de las víctimas. Una iniciativa especial ha sido la de comprar espacios de publicidad en diarios nacionales, en los que se publicaron recientemente versículos bíblicos  como: “Buscad el bienestar de la ciudad y pedid al Señor por ella, porque vuestro bienestar depende del bienestar de la ciudad, Jeremías 29:7”.
Escobar cita en su artículo a Ramez Attallah, director general de la institución, quien explica la gravedad de los hechos del pasado 9 de octubre. Los tanques del ejército dispersaron entonces con extrema violencia una manifestación pacífica de cristianos coptos, acabando con la vida de más de 20 personas.
“Ha sido una masacre sin precedentes, según la prensa egipcia ‘uno de los peores actos de violencia contra los cristianos egipcios en la historia moderna’.  Cristianos que participaban en una marcha pacífica fueron cruelmente golpeados y se les disparó desde tanques que luego pasaron por encima de ellos, la noche del domingo 9 de octubre”, ha explicado Ramez.

Autores: Joel Forster

© Protestante Digital 2011

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Testimonio cristiano en un mundo de pluralismo religioso

 

 Testimonio cristiano en un mundo de pluralismo religioso 

Recomendaciones sobre la práctica del testimonio consesuadas por la Iglesia católica, el Consejo Mundial de Iglesias y la Alianza Evangélica Mundial.

7 de julio de 2011, ITALIA/FRANCIA/TAILANDIA

La Alianza Evangélica Mundial (WEA), el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso y el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) han presentado un documento común sobre la misión con el título “Testimonio cristiano en un mundo de pluralismo religioso: Recomendaciones sobre la práctica del testimonio”.
El documento se elaboró tras cinco años de trabajo en el que representantes de las tres organizaciones colaboraron hasta llegar a una idea que englobase el sentir general de estos tres voceros, que incluyen en su seno a iglesias ortodoxas, católicas, anglicanas, protestantes, evangélicas e independientes, las cuales juntas cuentan con unos dos mil millones de miembros, casi el 90 por ciento de los cristianos del mundo.
Las reuniones en las que participaron el CMI, el PCDI y la WEA y que condujeron a la redacción del documento “Testimonio cristiano en un mundo de pluralismo religioso” tuvieron lugar en Lariano (Italia) en mayo de 2006, en Toulouse (Francia) en agosto de 2007 y en Bangkok (Tailandia) en enero de 2011.
A continuación les ofrecemos el texto completo del Documento. También pueden descargarse en pdf "Testimonio cristiano en un mundo de pluralismo religioso" en castellano.
PREÁMBULO
La misión forma parte del propio ser de la iglesia. Proclamar la palabra de Dios y dar testimonio al mundo es esencial para todos los cristianos. Al mismo tiempo, es necesario seguir los principios evangélicos, en el pleno respeto y amor por todos los seres humanos.
Conscientes de las tensiones entre personas y comunidades de diferentes convicciones religiosas, y de la diversidad de interpretaciones del testimonio cristiano,  el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso (PCDI), el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y, a invitación del CMI, la Alianza Evangélica Mundial (AEM),  se reunieron varias veces durante un período de cinco años para reflexionar y elaborar el presente documento en el que se formulan recomendaciones sobre la forma de llevar a la práctica el testimonio cristiano en el mundo. Este documento no pretende ser una declaración teológica sobre misión sino plantear los problemas prácticos asociados al testimonio cristiano en un mundo plurirreligioso.
El objetivo del presente documento es estimular a las iglesias, los consejos de iglesias y los organismos misioneros a reflexionar sobre sus prácticas actuales, y a hacer uso de las recomendaciones que figuran en este documento para formular, si fuera preciso, las directrices que consideren idóneas para su testimonio y misión entre los creyentes de diferentes religiones y entre quienes no profesan ninguna religión. Esperamos que los cristianos en todo el mundo estudien este documento a la luz de sus prácticas a la hora de dar testimonio de su fe en Cristo, de palabra y obra.
UNA BASE PARA EL TESTIMONIO CRISTIANO
1.  Para los cristianos es un privilegio y una alegría dar razón de la esperanza que está en ellos y hacerlo con “mansedumbre y reverencia” (véase 1 Pedro 3:15).
2.  Jesucristo es el testigo supremo (véase Juan 18:37). Dar testimonio cristiano es siempre compartir su testimonio, que adopta la forma de proclamación del Reino, de servicio al prójimo y el don total de sí aunque el acto de darse conduzca a la cruz. De mismo modo que el Padre envió a su Hijo en el poder del Espíritu Santo, los creyentes son enviados en misión para dar testimonio en palabra y obra del amor del Dios trino y uno.
3.  El ejemplo y la enseñanza de Jesucristo y de la Iglesia primitiva tienen que guiar la misión cristiana. Durante dos milenios los cristianos han tratado de actuar conforme a Cristo, dando buenas nuevas del Reino de Dios (véase Lucas 4:16-20).
4. El testimonio cristiano en un mundo plural incluye el compromiso de entablar el diálogo con creyentes de religiones y culturas diferentes (véase Hechos 17:22-28).
5. En algunos contextos, vivir y proclamar el evangelio es difícil, tropieza con muchos obstáculos, y hasta puede estar prohibido. Sin embargo, los cristianos han recibido el mandamiento de Cristo de continuar fielmente su testimonio de él en solidaridad unos con otros (véase Mateo 28:19-20; Marcos 16:14-18; Lucas 24:44-48; Juan 20:21; hechos 1:8).
6.  Si los cristianos utilizan métodos inadecuados para ejercer su misión, recurriendo a la coacción o a engaños, están traicionando el Evangelio y pueden causar sufrimiento a otros. Por esas desviaciones estamos llamados al arrepentimiento y nos recuerdan la necesidad de la gracia sin fin de Dios (véase Romanos 3:23).
7. Los cristianos afirman su responsabilidad de dar testimonio de Cristo, pero saben que la conversión es, en última instancia, obra del Espíritu Santo (véase Juan 16:7-9; Hechos 10:44-47). Reconocen que el Espíritu sopla donde quiere en formas que ningún ser humano puede controlar (véase Juan 3:8).
PRINCIPIOS
Los cristianos están llamados a respetar los siguientes principios a la hora de cumplir con el mandamiento de Cristo en forma adecuada, particularmente en los contextos interreligiosos.
1. Actuar en el amor de Dios . Los cristianos creen que Dios es la fuente de todo amor, y, en consecuencia, están llamados en su testimonio a vivir vidas de amor y a amar a sus prójimos como a sí mismos (véase Mateo22:34-40; Juan 14:15).
2. Imitar a Jesucristo.  En todos los aspectos de la vida, y, especialmente en su testimonio, los cristianos están llamados a seguir el ejemplo y las enseñanzas de Jesucristo, a compartir su amor, a glorificar y honrar a Dios el Padre en el poder del Espíritu Santo (véase Juan 20:21-23).
3. Virtudes cristianas.  Los cristianos están llamados a actuar con integridad, caridad, compasión y humildad, y a vencer toda arrogancia, condescendencia y actitud de menosprecio (véase Gálatas 5:22).
4. Acciones de servicio y justicia.  Los cristianos están llamados a actuar con justicia y a amar misericordia (véase Miqueas 6:8). Además, están llamados a servir a otros y, al hacerlo, a reconocer a Cristo en el más pequeño de sus hermanos y hermanas (véase Mateo 25:45). Las acciones de servicio, como velar por la educación, la atención de salud, los servicios de socorro y las acciones de justicia y defensa de los derechos de otras personas, son parte integrante del testimonio del Evangelio. La explotación de la pobreza y la necesidad no tiene cabida en la acción cristiana. Los cristianos tienen que denunciar toda forma de seducción y abstenerse de caer en ella en sus acciones de servicio, en particular, los incentivos y las recompensas financieras.
5. Discernimiento respecto de los ministerios de curación.  Como parte integrante de su testimonio del Evangelio, los cristianos ejercen ministerios de curación. Están llamados a ser capaces de discernimiento al poner en práctica esos ministerios, respetando plenamente la dignidad humana, y velando por que no se exploten la vulnerabilidad de las personas y sus necesidades de curación.
6. Rechazo de la violencia.  Los cristianos están llamados a rechazar toda forma de violencia, sea psicológica sea social, en particular el abuso de poder, en su testimonio. También deben rechazar la violencia, la discriminación o la represión por cualesquiera autoridades religiosas o seculares, en particular, la violación o la destrucción de los lugares de culto, los símbolos y los textos sagrados.
7. Libertad de religión y de creencia.  La libertad religiosa, incluido el derecho a profesar, practicar, propagar una religión o creencia y a cambiar de religión de forma pública se deriva de la propia dignidad de la persona humana que se arraiga en la creación de todos los seres humanos a imagen y semejanza de Dios (véase Génesis 1:26). Así pues, todos los seres humanos tienen los mismos derechos y responsabilidades. Cuando una religión se instrumentaliza con fines políticos, o cuando existe persecución por razones religiosas, los cristianos están llamados a dar un testimonio profético denunciando esas acciones.
8. Respeto y solidaridad mutuos.  Los cristianos están llamados a comprometerse a colaborar con todas las personas en el respeto mutuo, promoviendo juntos la justicia, la paz y el bien común. La cooperación interreligiosa es una dimensión esencial de ese compromiso.
9. Respeto a toda persona.  Los cristianos reconocen que el Evangelio interpela y enriquece las culturas. Aunque el Evangelio ponga en tela de juicio algunos aspectos de las culturas, los cristianos están llamados a respetar a todas las personas. Los cristianos también están llamados a discernir los elementos que, en la propia cultura, son impugnados por el Evangelio.
10. Renunciar al falso testimonio.  Los cristianos tienen que hablar con sinceridad y respeto; tienen que escuchar para aprender y comprender las creencias y las prácticas de los otros, y se los estimula a reconocer y apreciar la verdad y bondad que contengan. Todo comentario o enfoque crítico deberá hacerse en un espíritu de respeto mutuo, velando por no dar falso testimonio acerca de otras religiones.
11. Velar por el discernimiento personal.  Los cristianos tienen que reconocer que cambiar de religión es un paso decisivo que debe estar acompañado de tiempo suficiente para la debida reflexión y preparación, mediante un proceso que garantice la plena libertad personal.
12. Construir relaciones interreligiosas.  Los cristianos deben continuar edificando relaciones de respeto y de confianza con creyentes de otras religiones con objeto de facilitar el entendimiento, la reconciliación y la cooperación recíprocos más profundos por el bien común.
RECOMENDACIONES
La Tercera Consulta organizada por el CMI y el PCDI de la Santa Sede en colaboración con la AEM y con la participación de las familias cristianas más numerosas (católica, ortodoxa, protestante, evangélica y pentecostal), elaboró el presente documento en un espíritu de cooperación ecuménica para estudio por las iglesias, los órganos confesionales nacionales y regionales y las organizaciones misioneras, y, en especial, aquellas personas que trabajan en contextos interreligiosos, y recomienda que todos ellos:
1. Estudien las cuestiones planteadas en el presente documento y, llegado el caso,formulen directrices destinadas a la práctica del testimonio cristiano que sean aplicables en el respectivo contexto. Siempre que sea posible, esto debería hacerse de forma ecuménica, y en consulta con los representantes de otras religiones.
2. Construyan relaciones de respeto y confianza con creyentes de todas las religiones, en particular a nivel institucional entre las iglesias y otras comunidades religiosas, entablando un diálogo interreligioso permanente como parte de su compromiso cristiano. En algunos contextos, en los que años de tensión y de conflicto han creado graves recelos y quebrantamiento de las relaciones de confianza entre las comunidades, el diálogo interreligioso puede aportar nuevas oportunidades para resolver los conflictos, restaurar la justicia, curar las memorias, promover la reconciliación y consolidar la paz.
3.  Estimulen a los cristianos a reforzar la propia identidad y fe religiosas, al mismo tiempo que a profundizar en su conocimiento y entendimiento de las otras religiones, y, al hacerlo, a tener en cuenta los puntos de vista de los adeptos de esas religiones. Los cristianos deben evitar la tergiversación de las creencias y prácticas de los creyentes de otras religiones.
4. Cooperen con otras comunidades religiosas, participando en acciones interreligiosas de defensa y promoción de la justicia y el bien común y, siempre que sea posible, expresen conjuntamente con esas comunidades su solidaridad para con las personas que se encuentran en situaciones de conflicto.
5.  Insten a los respectivos gobiernos a velar por el debido amplio respeto de la libertad de religión, reconociendo que en muchos países se impide a las instituciones religiosas y las personas el ejercicio de su misión.
6.  Oren por sus prójimos y por su bienestar, reconociendo que la oración es una parte esencial de lo que somos y hacemos, así como de la misión cristiana.
APÉNDICE: ANTECEDENTES DEL DOCUMENTO
1. En el mundo actual, existe una colaboración cada vez mayor entre cristianos y entre cristianos y creyentes de diferentes religiones. El Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso (PCDI) de la Santa Sede y el Programa de Diálogo y Cooperación Interreligiosos del Consejo Mundial de Iglesias (DCI-CMI) tienen una larga historia de colaboración a ese respecto. Ejemplos de los temas en los que han colaborado en el pasado son: el casamiento interreligioso (1994-1997), la oración interreligiosa (1997-1998), y la religiosidad africana (2000-2004). El presente documento es el resultado de su trabajo en colaboración.
2. Existen cada vez más tensiones interreligiosas en el mundo actual, en particular, violencias y pérdidas de vidas humanas. La política, la economía y otros factores desempeñan una función en esas tensiones. A veces los cristianos también están involucrados, voluntaria o involuntariamente, en esos conflictos, sea como quienes son perseguidos sea como quienes participan en las acciones de violencia. Como respuesta a esta situación, el PCDI y el DCI-CMI decidieron hacer frente a los problemas planteados mediante un proceso conjunto que permitiera formular recomendaciones comunes para la práctica del testimonio cristiano. El CMI-DCI invitó a participar en este proceso a la Alianza Evangélica Mundial (AEM), que aceptó complacida.
3. Inicialmente, se celebraron dos consultas: la primera, en Lariano (Italia), en mayo de 2006, bajo el tema “Evaluación de la realidad”, en la que representantes de diferentes religiones compartieron sus puntos de vista y experiencias sobre la cuestión de la conversión. En la declaración de la consulta se dice: “Afirmamos que, aunque todos y cada uno tenemos el derecho de invitar a otros a ahondar en el entendimiento de la respectiva religión, ese derecho no debe ejercerse violando los derechos y las sensibilidades de los otros. La libertad de religión nos obliga a todos a asumir la responsabilidad no negociable de respetar las religiones de los otros como la nuestra, y nunca denigrarlas, vilipendiarlas o menospreciarlas con el objetivo de afirmar la superioridad de nuestra religión”.
4.  La segunda consulta, únicamente entre cristianos, se celebró en Toulouse (Francia), en agosto de 2007, para reflexionar sobre las mismas cuestiones. Se examinaron en profundidad los siguientes temas: “la familia y la comunidad, el respeto de los otros, la economía, el mercado y la competencia, y la violencia y la política. Las cuestiones pastorales y los aspectos misioneros de esos temas sirvieron de base para la reflexión teológica y los principios formulados en el presente documento. Cada tema es importante por propio derecho y merece mayor atención de la que se le da en estas recomendaciones.
5.  Los participantes en la Tercera Consulta (entre cristianos) se reunieron en Bangkok (Tailandia), del 25 al 28 de enero de 2011, y se encargaron de finalizar el documento.

Fuentes: CMI

© Protestante Digital 2011