Categorias
Artigos

Tiempo de reformas en la vida de la Iglesia

 

Tiempo de reformas en la vida de la Iglesia

La tendencia dominante a seguir caminos tradicionales, se debe a que los países de América Latina somos “hijos de la Contrarreforma”.

15 DE OCTUBRE DE 2011

Los reformadores, Lutero, Zwinglio, Calvino, Bucero, Farel y otros, por unanimidad compartieron la convicción que ahora resuena en el corazón del protestantismo: ¡sólo Dios nos puede llevar a Dios!  Ninguna institución eclesiástica, ningún papa, ningún clérigo nos puede conducir a él: porque, en primer lugar, Dios es quien viene a nuestro encuentro. Ninguna confesión de fe, ningún compromiso en la Iglesia, ninguna acción humana nos puede atraer la benevolencia de Dios: sólo su gracia nos salva. Ningún dogma, ninguna predicación, ninguna confesión de fe pueden hacernos conocer a Dios: sólo su Palabra nos lo revela. Dios no está sujeto a ninguna transacción posible, su gracia excede cualquier posibilidad de intercambio y reciprocidad. En el protestantismo, Dios es precisamente Dios precisamente en la medida en que nos precede y permanece libre ante cualquier forma de sumisión. Raphaël Picon y Laurent Gagnebin
1. LA NECESIDAD DE REFORMARSE CONTINUAMENTE
Tal vez el recuerdo anual de la importancia de las reformas religiosas del siglo XVI sirva para insistir periódicamente en la necesidad del cambio en las comunidades cristianas, cuya inevitable institucionalización las orilla, en ocasiones a veces muy críticas, a defender algunas tradiciones que, para bien o para mal, se han instalado en su vida y que llegan a suplantar la centralidad del mensaje evangélico del que ellas deben ser portadoras en medio de la sociedad.  Y acaso estas fechas, instaladas ya en el calendario y en el espíritu litúrgico de muchas iglesias, puedan servir también para que, más allá de las fechas y los nombres (como en el magnífico poema “Nocturno de San Ildefonso”, de Octavio Paz: “La historia es el error./ La verdad es aquello,/ más allá de las fechas,/ más acá de los nombres,/ que la historia desdeña:/ el cada día/ ―latido anónimo de todos,/ latido/ único de cada uno―,/ el irrepetible/ cada día idéntico a todos los días” sea posible no solamente conmemorar sino también redireccionar los impulsos para que el viejo lema reformador (“Iglesia reformada siempre reformándose”) deje de ser sólo eso y se convierta en razón de ser de programas y proyectos concretos de cambio al interior de las iglesias y de las vidas de las personas creyentes, sin olvidar sus alcances sociales.
Y es que, precisamente, al evocar los nombres y las acciones de quienes, hace ya casi cinco siglos, encabezaron la protesta que daría forma y sentido a una nueva forma de ser cristianos, y al buscar en las Escrituras esos caminos de reforma y cambio que tanto soñamos y anhelamos ver que se realicen, nos conectamos con una serie de desarrollos históricos y espirituales acerca de los cuales muchos episodios bíblicos dan fe. Así puede verse, por ejemplo, en la línea de lo que escribe la biblista brasileña Lilia Ladeira Veras, en un artículo sobre las reformas y contrarreformas en la época de los reyes de Israel, cómo las contradicciones políticas, religiosas y culturales hicieron que el rumbo de una nación se viera comprometido según se orientara o no por el deseo de cambiar. Dentro del esquema que propone, esta autora ve, por ejemplo, a Ezequías, como un gran reformador:
Él restauró la pureza de la religión yahvista, suprimiendo el culto idolátrico y las prácticas sincretistas, y centralizó el culto en el templo de Jerusalén, destruyendo otros locales de culto. Dice el texto que él “abolió los lugares altos, quebró las estelas, cortó el poste sagrado y redujo a pedazos la serpiente de bronce que Moisés había hecho” y que se había vuelto objeto de culto idolátrico (18,4). Como se puede observar, Ezequías siguió las normas establecidas en el Deuteronomio.
Ezequías no fue sólo un reformador religioso más, también realizó obras como la construcción de un reservorio y de un acueducto para traer agua desde la fuente de Gión, que quedaba fuera de la ciudad, hasta la piscina de Siloé, ya dentro de las murallas (20.20). [3]
Otros gobernantes de la época no siguieron el ejemplo de Ezequías y plantearon, más bien, retrocesos y contrarreformas que perjudicaron por igual al pueblo y a la nación entera, al grado de que, según esta historiografía basada en las ideas religiosas del Deuteronomio, eso le costó la desaparición a la monarquía davídica. En otras palabras, al negarse a establecer reformas religiosas y políticas consistentes, la nación desapareció, literalmente, del mapa. Así, las reformas de algunos de estos monarcas se mostraron como insuficientes, pues no pudieron consolidarse en la conciencia popular, algo muy necesario siempre para que resulten efectivas a largo plazo. El lenguaje bíblico es muy claro: negarse a las reformas es desobedecer a Dios.
2. EL ESPÍRITU CONDUCE LAS REFORMAS DE LA IGLESIA
Esta alusión a los procesos simultáneos de reforma-contrarreforma, al menos en nuestro ámbito hispanoamericano, nos recuerda también, siguiendo otra vez a Paz, que la tendencia dominante en estos países a seguir caminos tradicionales, se debe, según lo dijo él en unas páginas memorables, a que los países de América Latina somos “hijos de la Contrarreforma” , a diferencia de Estados Unidos, que eran “hijos de la Reforma”. Vale la pena citarlo:
“En ese momento [la expulsión de los jesuitas de las colonias españolas] se hizo visible y palpable la radical diferencia entre las dos Américas. Una, la de lengua inglesa es hija de la tradición que ha fundado al mundo moderno: la Reforma, con sus consecuencias sociales y políticas, la democracia y el capitalismo; otra, la nuestra, la de habla portuguesa y castellana, es hija de la monarquía universal católica y la Contrarreforma. […]
Desde el siglo XVI nuestra historia, fragmento de la de España, había sido una apasionada negación de la modernidad naciente: Reforma, Ilustración y todo lo demás.”
Esta disposición social, espiritual y política para el cambio, tan extrañas entre nosotros, culturalmente hablando, es la que se estimula bíblicamente en el ámbito de la Reforma con planteamientos como los que, desde Francia, hacen Raphaël Picon y Laurent Gagnebin sobre una “fe insumisa” : nada puede estar por encima de Dios y ninguna tradición, por noble y elevada que sea, puede sustituirlo. El principio protestante, esbozado por Paul Tillich, supone un rechazo radical a cualquier forma de sumisión o aceptación de absolutos que compitan con él. Ésta es la base de la tendencia a la reforma, que mientras más radical sea, mejor expresará el designio divino para amoldarse, no a las circunstancias ni a los momentos, sino a la voluntad del Creador.
En las cartas que el Espíritu dirige a las iglesias del Asia menor, aparece de fondo un reconocimiento a su existencia y trabajo al servicio de Jesucristo, pero también una sólida crítica , a partir de la frase: “Yo conozco tus obras”, que coloca a cada comunidad ante el juicio de quien se presenta como guía de la vida de la Iglesia, en singular, aunque no deje de vislumbrarse el horizonte colectivo, ecuménico, por decirlo así. Los tiempos de reformas para la Iglesia están siempre al acecho y se trata de escuchar y obedecer la voz del Espíritu, quien siempre va delante de lo que la Iglesia, en cualquiera de sus manifestaciones, cree, proclama y espera. Estar dispuestos a cambiar según la dirección del Espíritu, esto es, a realizar reformas significativas, para aquellas comunidades, también era una forma de resistir al sistema idolátrico de su tiempo, pues como escribe Daniel Godoy Fernández:
“En esta situación de sufrimiento, Juan les escribe para alentarlos y darles coraje para resistir, para permanecer fieles al Cordero y para vivir una espiritualidad capaz de sobrevivir a la propuesta arrogante y totalitaria, representada por el imperio y sus colaboradores.
Juan convoca a las comunidades a la perseverancia, a soportar la aflicción, a pesar de no poder escapar de la prisión o a las privaciones en medio de la pobreza. Les motiva la necesidad de permanecer fieles, de servir al que está próximo, de estar vigilante, de ser testimonio fiel y verdadero. Los verbos utilizados por Juan apuntan a una situación de persecución, violencia y opresión. No es azar que sean utilizados en este momento. Otro aspecto de la invitación hecha por Juan está en sus palabras, que no hacen diferencia de raza, sexo o edad. Son palabras genéricas, inclusivas, usadas para alentar a las comunidades y a todas las personas que en ellas participaban, sean mujeres, hombres, jóvenes o ancianos.
Ser cristiano/a en la provincia de Asia Menor, en los primeros dos siglos de la Era Común, no era nada fácil, era una cuestión de conversión, firmeza, coraje y una buena dosis de resistencia.”

Autores: Leopoldo Cervantes-Ortiz

©Protestante Digital 2011

Categorias
Noticias

Mestre do terror, Dario Argento diz que macumba o influenciou

 

 

PEDRO BUTCHER
COLABORAÇÃO PARA A FOLHA, DO RIO

São poucos os cineastas que guardam uma legião de fãs devotados. Mas o mestre do horror italiano Dario Argento não se surpreende: "Sempre encontro uma nova geração de admiradores. Há algo nos meus filmes que toca o coração dos jovens", diz.

Filho do produtor italiano Salvatore Argento e da fotógrafa brasileira Elda Luxardo, ele está no Brasil para prestigiar retrospectiva com suas obras no Festival do Rio.

Não é sua primeira vez no país. "Parte da nossa família morava na Bahia, e me lembro de ouvir histórias de macumba. Imagino que esse lado obscuro da cultura brasileira tenha me influenciado."

Diz que seu estilo "nasceu instintivamente". "Se tivesse ouvido meu pai, seria um diretor de comédias italianas."

O trabalho da mãe teve influência mais decisiva: "Ela fazia retratos das grandes estrelas como Sophia Loren e Claudia Cardinale. Prestava atenção em como ela iluminava as atrizes. Aos poucos, fui entendendo o segredo".

Uma onda de remakes de seus filmes deve chegar aos cinemas nos próximos anos.

Paula Giolito/Folhapress

Retrato do cineasta italiano Dario Argento, 71, um dos convidados do Festival do Rio

Retrato do cineasta italiano Dario Argento, 71, um dos convidados do Festival do Rio

"Suspiria"(1977) poderá ganhar nova versão sob a direção de David Gordon Green ("Segurando as Pontas").

"Não gostaria que o projeto fosse adiante. Não por ciúme. É que remakes são feitos por razões financeiras. Quando você faz filmes exclusivamente por dinheiro, o resultado costuma ser terrível."

Argento não rejeita a tecnologia digital, mas não gosta do aspecto de "videogame" de muitas produções atuais. "Os filmes não parecem ter sido feitos para o cinema, mas para o Playstation."

Acaba de rodar seu primeiro filme em 3D, "Drácula 3D", em pós-produção.

"A profundidade me interessa. Acho que o 3D vai ser como a cor: uma possibilidade estética que os cineastas precisam aprender a usar."

E refuta mudar seu estilo: "Por que um cineasta precisa se reinventar o tempo todo? Se você faz filmes fiéis, vai tocar as pessoas. O segredo é a sinceridade".

Categorias
Artigos Cultos

O PECADO DA IDOLATRIA

bezerro

“Não farás para ti imagem de escultura, nem semelhança alguma do que há em cima nos céus, nem embaixo na terra, nem nas águas debaixo da terra. Não as adorarás, nem lhes darás culto; porque eu sou o Senhor, teu Deus, Deus zeloso, que visito a iniquidade dos pais nos filhos até à terceira e quarta geração daqueles que me aborrecem e faço misericórdia até mil gerações daqueles que me amam e guardam os meus mandamentos”. (Êxodo cap.20 vers.4,5,6).

“Não temais; vós tendes cometido todo este mal; porém não vos desvieis de seguir ao SENHOR, mas servi ao SENHOR com todo o vosso coração. E não vos desvieis; pois seguiríeis as vaidades, que nada aproveitam e tampouco vos livrarão, porque vaidades são”. (1 Samuel cap.12 vers.20,21).

A idolatria é um pecado que o povo de Deus, através da sua história no Antigo Testamento, cometia repetidamente. O primeiro caso registrado ocorreu na família de Jacó (Israel). Pouco antes de chegar a Betel, Jacó ordenou a remoção de imagens de deuses estranhos. O primeiro caso registrado na Bíblia em que Israel, de modo global, envolveu-se com idolatria foi na adoração do bezerro de ouro, enquanto Moisés estava no monte Sinai. Durante o período dos juízes, o povo de Deus freqüentemente se voltava para os ídolos. Embora não haja evidência de idolatria nos tempos de Saul ou de Davi, o final do reinado de Salomão foi marcado por freqüente idolatria em Israel. Na história do reino dividido, todos os reis do Reino do Norte (Israel) foram idólatras, bem como muitos dos reis do Reino do Sul (Judá). Somente depois do exílio, é que cessou o culto idólatra entre os judeus.

 

O FASCÍNIO DA IDOLATRIA: Por que a idolatria era tão fascinante aos israelitas ??? Há vários fatores implícitos.

1) As nações pagãs que circundavam Israel criam que a adoração a vários deuses era superior à adoração a um único Deus. Noutras palavras: quanto mais deuses, melhor. O povo de Deus sofria influência dessas nações e constantemente as imitava, ao invés de obedecer ao mandamento de Deus, no sentido de se manter santo e separado delas.

2) Os deuses pagãos das nações vizinhas de Israel não requeriam o tipo de obediência que o Deus de Israel requeria. Por exemplo, muitas das religiões pagãs incluíam imoralidade sexual religiosa no seu culto, tendo para isso prostitutas cultuais.

Essa prática, sem dúvida, atraía muitos em Israel. Deus, por sua vez, requeria que o seu povo obedecesse aos altos padrões morais da sua lei, sem o que, não haveria comunhão com Ele.

3) Por causa do elemento demoníaco da idolatria, ela, às vezes, oferecia, em bases limitadas, benefícios materiais e físicos temporários. Os deuses da fertilidade prometiam o nascimento de filhos; os deuses do tempo (sol, lua, chuva etc.) prometiam as condições apropriadas para colheitas abundantes e os deuses da guerra prometiam proteção dos inimigos e vitória nas batalhas. A promessa de tais benefícios fascinava os israelitas; daí, muitos se dispunham a servir aos ídolos.

 

A NATUREZA REAL DA IDOLATRIA. Não se pode compreender a atração que exercia a idolatria sobre o povo, a menos que compreendamos sua verdadeira natureza.

1) A Bíblia deixa claro que o ídolo em si, nada é. O ídolo é meramente um pedaço de madeira ou de pedra, esculpido por mãos humanas, que nenhum poder tem em si mesmo. Samuel chama os ídolos de “vaidades”, e Paulo declara expressamente: “sabemos que o ídolo nada é no mundo”. Por essa razão, os salmistas e os profetas freqüentemente zombavam dos ídolos.

2) Por trás de toda idolatria, há demônios, que são seres sobrenaturais controlados pelo diabo. Observe que em (Salmos cap.106 vers.36,37) diz o seguinte: “deram culto a seus ídolos, os quais se lhes converteram em laço; pois imolaram seus filhos e suas filhas aos demônios”. Tanto Moisés quanto o salmista associam os falsos deuses com demônios. Agora observe também o que Paulo diz na sua primeira carta aos coríntios a respeito de comer carne sacrificada aos ídolos. (1 Coríntios cap.10 vers.20) diz o seguinte: “as coisas que os gentios sacrificam, as sacrificam aos demônios e não a Deus”. Noutras palavras, o poder que age por detrás da idolatria é o dos demônios, os quais têm muito poder sobre o mundo e os que são deles. O cristão sabe com certeza que o poder de Jesus

Cristo é maior do que o dos demônios. Satanás, como “o deus deste século”, exerce vasto poder nesta presente era iníqua. Ele tem poder para produzir falsos milagres, sinais e maravilhas de mentira e de proporcionar às pessoas benefícios físicos e materiais. Sem dúvida, esse poder contribui, às vezes, para a prosperidade dos ímpios.

3) A correlação entre a idolatria e os demônios vê-se mais claramente quando percebemos a estreita vinculação entre as práticas religiosas pagãs e o espiritismo, a magia negra, a leitura da sorte, a feitiçaria, a bruxaria, a necromancia e coisas semelhantes. Segundo as Escrituras, todas as práticas ocultistas envolvem submissão e culto aos demônios. Quando, por exemplo, Saul pediu à feiticeira de Endor que fizesse subir Samuel dentre os mortos, o que ela viu ali foi um espírito subindo da terra, representando Samuel, ela viu um demônio subindo do inferno.

4) O Novo Testamento declara que a cobiça é uma forma de idolatria. Observe que em (Colossenses cap.3 vers.5) diz o seguinte: “Fazei, pois, morrer a vossa natureza terrena: prostituição, impureza, paixão lasciva, desejo maligno e a avareza, que é idolatria”. Vejam que a conexão é óbvia: pois os demônios são capazes de proporcionar benefícios materiais.Uma pessoa insatisfeita com aquilo que tem e que sempre cobiça mais, não hesitará em obedecera os princípios e vontade desses seres sobrenaturais que conseguem para tais pessoas aquilo que desejam.

Embora tais pessoas talvez não adorem ídolos de madeira e de pedra, entretanto adoram os demônios que estão por trás da cobiça e dos desejos maus; logo, tais pessoas são idólatras. Dessa maneira, a declaração de Jesus: Observe que em (Mateus cap.6 vers.24) diz: “Não podeis servir a Deus e a Mamom [as riquezas]”. Esta é basicamente a mesma que admoestação do apóstolo Paulo em (1 Coríntios cap.10 vers.21) no qual diz: “Não podeis beber o cálice do Senhor e o cálice dos demônios”.

DEUS NÃO TOLERARÁ NENHUMA FORMA DE IDOLATRIA.

1) Ele advertia freqüentemente contra a idolatria no Antigo Testamento.

A) Nos dez mandamentos, os dois primeiros mandamentos são contrários diretamente à adoração a qualquer deus que não seja o Senhor Deus de Israel.

B) Esta ordem foi repetida por Deus noutras ocasiões.

C) Vinculada à proibição de servir outros deuses, havia a ordem de destruir todos os ídolos e quebrar as imagens de nações pagãs na terra de Canaã.

2) A história dos israelitas foi, em grande parte, a história da idolatria. Deus muito se irou com o seu povo por não destruir todos os ídolos na Terra Prometida. Ao contrário, passou a adorar os falsos deuses. Daí, Deus castigar os israelitas, permitindo que seus inimigos tivessem domínio sobre eles.

A) O livro de Juízes apresenta um ciclo constantemente repetido, em que os israelitas começavam a adorar deuses-ídolos das nações que eles deixaram de conquistar. Deus permitia que os inimigos os dominassem; o povo clamava ao Senhor; o Senhor atendia o povo e enviava um juiz para libertá-lo.

B) A idolatria no Reino do Norte continuou sem dificuldade por quase dois séculos. Finalmente, a paciência de Deus esgotou-se e Ele permitiu que os assírios destruíssem a capital de Israel e removeu dali as dez tribos.

C) O Reino do Sul (Judá) teve vários reis que foram tementes a Deus, como Ezequias e Josias, mas por causa dos reis ímpios como Manassés, a idolatria se arraigou na nação de Judá. Como resultado, Deus disse, através dos profetas, que Ele deixaria Jerusalém ser destruída. A despeito dessas advertências, a idolatria continuou e finalmente, Deus cumpriu a sua palavra profética por meio do rei Nabucodonosor de Babilônia, que capturou Jerusalém, incendiou o templo e saqueou a cidade, conforme mostra (2 Reis cap.25).

3) O Novo Testamento também adverte todos os crentes contra a idolatria.

A) A idolatria manifesta-se de várias formas hoje em dia.

Aparece abertamente nas falsas religiões mundiais, bem como na feitiçaria, no satanismo e noutras formas de ocultismo. A idolatria está presente sempre que as pessoas dão lugar à cobiça e ao materialismo, ao invés de confiarem em Deus somente. Finalmente, ela ocorre dentro da igreja, quando seus membros acreditam que, a um só tempo, poderão servir a Deus, desfrutar da experiência da salvação e as bênçãos divinas, e também participar das práticas imorais e ímpias do mundo.

B) Daí, o Novo Testamento nos admoestar a não sermos cobiçosos, avarentos, nem imorais. Podemos ver isso em (Romanos cap.7 vers.7) que diz o seguinte: “Que diremos, pois? É a lei pecado? De modo nenhum! Mas eu não teria conhecido o pecado, senão por intermédio da lei; pois não teria eu conhecido a cobiça, se a lei não dissera: Não cobiçarás”.

Toda pessoa deve fugir de todas as formas de idolatria. Provas disso estão em (1 Coríntios cap.10 vers.14  e  1 João cap.5 vers.21), no qual dizem:

“Portanto, meus amados, fugi da idolatria”.

“Filhinhos, guardai-vos dos ídolos”.

Para finalizar mais esta matéria de mensagem e estudo, vejam que Deus reforça ainda mais suas advertências com a declaração de que aqueles que praticam qualquer forma de idolatria não herdarão o seu reino. Observe bem o que diz (Apocalipse cap.22 vers.15): “Fora ficam os cães, os feiticeiros, os impuros, os assassinos, os idólatras e todo aquele que ama e pratica a mentira”.

QUE DEUS TE ABENÇOE…

A ilustração foi inserida pelo autor do site

06-06-16 013

Rev. Ângelo Medrado, Bacharel em Teologia, Doutor em Novo Testamento, referendado pela International Ministry Of Restoration-USA e Multiuniversidade Cristocêntrica é presidente do site Primeira Igreja Virtual do Brasil e da Igreja Batista da Restauração de Vidas em Brasília DF., ex-maçon, autor de diversos livros entre eles: Maçonaria e Cristianismo, O cristão e a Maçonaria, A Religião do antiCristo, Vendas alto nível, com análise transacional e Comportamento Gerencial.