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Abre la primera ‘iglesia’ atea en Londres

Fundada por dos humoristas

 

Abre la primera 'iglesia' atea en Londres

"Viva mejor, ayude a otros, cuestiónese más", lema de la Asamblea del Domingo.

La Asamblea del Domingo celebró su primer ‘culto’ este pasado domingo.

08 DE ENERO DE 2013, LONDRES

La iglesia desacralizada del norte de Londres ‘The Nave’ acogió el pasado domingo 6 de enero su primer "culto ateo" reuniendo a unas 200 personas, informa el diario The Independent. No solo acuden no creyentes, sino que en la primera reunión también participaron personas disgustadas con la organización de sus respectivas iglesias, como un judio y una católica citados por el periódico británico.
La fundación de esta "iglesia" se sostiene en una experiencia personal: el humorista y monologista Sanderson Jones se dirigía en coche a Brighton. Otra cómico, Pippa Evans, se subió al coche y en la conversación nació la idea. "Pensamos que sería una pena no disfrutar de las cosas buenas de la religión, como el sentido de comunidad, únicamente por un desacuerdo teológico", explicó Jones antes de la inaugración a Islington Gazette.
La llamada ‘Asamblea del Domingo’ se presenta a sí misma como la "primera iglesia atea del Reino Unido". Jones bromeó ante su auditorio sobre el parecido que según él tienen los pastores protestantes y los agentes de policía patrullando las calles, cuenta The Independent. "’¿Puedo obtener un testigo?, gritan. ¿Testificará alguien?".
Pero también hubo tiempo para la "espiritualidad", cuando los promotores de la idea invitaron a los asistentes a cerrar los ojos "y pensar". Asimismo, un discurso que animaba a no temer el fracaso formó parte del ceremonial, que cada mes invitará a distintos cómicos y personas del espectáculo. "Life is good, life is great" (la vida es buena, la vida es maravillosa) entonaron los presentes en la inauguración. Cuántos de los 200 participantes se han convertido ya a esta "iglesia atea" queda por determinar.

Fuentes: lainformacion.com

Editado por: Protestante Digital 2013

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Siete pruebas de la existencia de Dios

Juan Antonio Monroy

Carta a un ateo sobre la existencia de Dios (II)

Siete pruebas de la existencia de Dios

La primera contradicción que yo veo en tu ateísmo es tu propia negación.

24 DE ABRIL DE 2012

Estimado amigo: Dialogo contigo sobre la existencia de Dios sin conocer las causas de tu ateísmo, pero parto del supuesto de que tú eres ateo. En el fondo, puede que el no creer en Dios no sea más que la causa de tu frustración al buscarle por caminos equivocados y no encontrarle. O puede que hayas desembocado en el ateísmo como consecuencia del desengaño religioso, porque hayan querido confinarte a Dios en los límites estrechos de una doctrina particular o, tal vez, en los postulados de un partido político. No sé.
De todas formas, tú eres ateo. Y la primera contradicción que yo veo en tu ateísmo es tu propia negación.  Cuando dices que Dios no existe ya estás pensando en un Ser concreto. Es decir, que en tu mente ya tienes definido al Dios que niegas. Te ocurre lo que a esos famosos escritores ateos que se pasaron la vida escribiendo contra Dios, como Voltaire, como Paine, como Ingersoll, como Ibarreta, como Vargas Vila y como tantísimos otros. Pregunto: si Dios no existe, ¿por qué combatirle? ¿Se pueden emplear vidas y talentos contra un ser inexistente? Si se cree que Dios no existe, ¿se le puede concebir tan bien en la mente y luego rechazarle? ¿No te parece todo esto un poco…¿cómo diría yo para no emplear la palabra absurdo? Un poco… fuera de lugar.
Por supuesto, yo no pienso demostrarte aquí la existencia de Dios. A Dios no se le demuestra, se le siente, eso es todo, se le vive. Lo que voy a hacer es esto: Entre las muchas, muchísimas pruebas racionales que se han aducido para probar la existencia de Dios, yo voy a considerar contigo siete, que es el número perfecto. Nada más que siete. Y fíjate que hablo de pruebas racionales  y no de fe, porque parto del supuesto de que tú careces de fe. Son argumentos que ya expuso Tomás de Aquino, entre otros autores religiosos y filosóficos.
La primera prueba es la del sentido común . La Bruyere decía: “Siento que hay un Dios, y jamás siento lo contrario; esto me basta para deducir de aquí que Dios existe”. Unamuno, con ser más violento que el francés en sus razonamientos, no era menos lógico. “No es nuestra razón –grita desde el fondo de su “Sentimiento trágico de la vida”- la que puede probarnos la existencia de una Razón Suprema… El Dios vivo, tu Dios, nuestro Dios, está en mí, está en ti, vive en nosotros, y nosotros vivimos, nos movemos y somos en Él”.
Si estudias despacio el tema llegarás a la conclusión que te pone ante los ojos Van Steenberghen cuando habla de “Dios oculto”. Los hombres no se rebelan contra Dios, porque eso va contra toda razón, sino contra el abuso que se ha hecho del nombre de Dios. Averroes le llamó Espíritu creador; Aristóteles, Inteligencia que organiza; Espinoza, Principio inmanente; Materlinck, Fuerza instintiva; Marx, Energía material; Fitchte, Yo absoluto. Para Schelling, Dios se llama Naturaleza; para Hegel, también Espíritu; para Schopenhauer, Voluntad; para ti, tal vez, Algo. Todos esos nombres, amigo, valen para Dios y son, de hecho, el reconocimiento de su existencia.
La segunda prueba que te ofrezco es la que se deduce por la jerarquía de las causas, que ya la expuso Aristóteles. El razonamiento es sencillo: No hay efecto sin causa. La silla en la que estoy sentado la hizo un carpintero, usando la madera que sacó de un árbol. Esta tesis se considera un tanto anticuada, pero la verdad es que su argumentación es contundente. Si hay causas creadas que producen efectos, forzosamente tuvo que haber una Causa increada que diera origen a todas las demás causas y estas a los efectos.
Nerée Boubée, en su libro MANUAL DE GEOLOGÍA, dice con todo acierto: “Nada hay eterno en la tierra; y todo, tanto en las entrañas del globo como en su superficie exterior, atestigua un principio e indica un fin”. Ese Principio, esta Causa Primera, es lo que llamamos Dios.
Mi tercera prueba es también aristotélica. En el mundo hay cambio, hay movimiento, y este movimiento nos conduce indefectiblemente a una primera Causa no movida, a un Primer Motor.
Las ciencias físicas nos dicen que la materia es inerte. Luego si la materia es inerte y el mundo material se mueve continuamente, es que hay un Principio fuera de la materia que da vida al movimiento.
Cuando Newton dio con las leyes de atracción se limitó a sentar el hecho de la potencia atractiva, pero sin decir que esta potencia estaba en la materia. Newton era creyente, y con toda su ciencia dijo que no reconocía otra potencia que la de Dios. Dios explica la existencia del movimiento y el movimiento es, a su vez, una prueba más de la realidad de Dios. Ese Primer Motor que puso en marcha el movimiento del Universo es también Creador y Ser Personal.
Otra prueba de la existencia de Dios es la idea que tenemos de lo infinito. Resulta curioso comprobar que la mayoría de los ateos, especialmente los ateos teóricos, afirman que creen en “algo”. Niegan a Dios, pero no pueden sustraerse a la idea de un Ser superior al hombre.
Cuando tú dices, usando un vocabulario de todos los días, que eres un ser finito, estás dando a entender que hay otro infinito; cuando proclamas que eres un hombre imperfecto, desordenado, injusto, defectuoso, impotente, etcétera, estás admitiendo que hay Alguien que es perfecto, ordenado, justo, sin defecto y potente. Ese Alguien no figura entre los hombres finitos, porque en el ser finito ni se ha dado ni se dará jamás la perfección ni el poder absolutos, luego hay que buscarlo forzosamente fuera de nuestro espacio, precisamente en ese infinito que constituye una prueba más, de carácter metafísico, de la existencia de Dios. “Este Ser –dice Newton- es eterno e infinito, existe desde la eternidad y durará por toda la eternidad”.
Una prueba más de que Dios existe la veo yo en la realidad espiritual del hombre . Lee este razonamiento de Cicerón: “El espíritu humano debe remontarnos a otra inteligencia superior que sea divina. ¿De dónde hubiera sacado el hombre el entendimiento de que está dotado?, dice Sócrates. Sabemos que a un poco de tierra, de fuego, de agua y de aire debemos las partes sólidas de nuestro cuerpo, el calor y la humedad que en él se hallan y el mismo soplo que nos anima; pero, ¿dónde hemos encontrado, de dónde hemos tomado la razón, el espíritu, el juicio, el pensamiento, la prudencia y todo cuanto en nosotros es superior a la materia?”.
La vida espiritual que manda sobre tu cuerpo material te dice a gritos que hay Dios. Porque esa vida espiritual procede de Él. Tú podrás negar a Dios todo lo fuerte que quieras, pero al pensar en Él, al pronunciar su Nombre, le estás reconociendo sin darte cuenta.
Si quieres otra prueba de que Dios existe fíjate en la armonía del Universo. Hay movimiento, pero es un movimiento regular, uniforme, inteligente. Hay belleza en el cielo azul, en la puesta del sol dorada, en los Alpes blancos, en las praderas verdes, en la aurora rosada, en la mar hermosa.
Hasta el demoledor Voltaire, abrumado por la evidencia en contra de lo que pretendía negar, dice en NOTES SUR LES CABALES: “Si un reloj presupone un relojero, si un palacio indica un arquitecto, ¿por qué el Universo no ha de demostrar una inteligencia suprema? ¿Cuál es la planta, el animal, el elemento o el astro que no lleve grabado el sello de Aquél a quien Platón llamaba el eterno geómetra?”.
En una encuesta “Gallup” celebrada en los Estados Unidos para determinar la religiosidad del pueblo americano, el 98 por ciento contestó que creía en Dios, y la primera razón que dieron los encuestados para justificar su creencia fue el orden y la armonía del Universo. “Estas obras visibles –dice San Pablo- revelan al invisible Dios” (Romanos 1:20).
Todavía me queda una prueba más a favor de la existencia de Dios. Naturalmente, podría aducir cincuenta, cien más, pero no caben en esta carta. Me resta espacio sólo para una, y luego he de terminar. Es la que se ha llamado prueba de la finalidad o por la finalidad y se ilustra preferentemente con el ejemplo de la flecha. Tú disparas una flecha y ésta se dirige invariablemente al blanco que tú le has propuesto.
La flecha es un objeto desprovisto de conocimiento, pero cumple su cometido porque tras ella hay un ser inteligente, en este caso el arquero que la ha lanzado.
En este mundo en el cual tú y yo vivimos hay objetos y seres desprovistos de inteligencia, pero tienden, cosa curiosa, a la realización de un fin concreto. ¿Te has preguntado alguna vez por qué? ¿Quién controla la dirección del viento, quién orienta las olas del mar, quién pone a las hormigas en fila para que trabajen en busca de alimento, quién sostiene las bridas que guían sabiamente a la naturaleza? ¿Quién, amigo, quién sino Dios?
He comentado contigo siete pruebas que, a mi juicio, demuestran la existencia de Dios. Te habrás dado cuenta que no he usado la Biblia para nada. He querido hablarte con sabiduría de este mundo. Pero eso no significa que carezca de argumentos bíblicos para apoyar el tema de esta carta . Aunque los autores de la Biblia no se entretienen en probar la existencia de Dios, porque ellos dan a Dios por existente, te decía en mi carta anterior que la Biblia tiene respuesta para todas nuestras inquietudes. Y ahora quiero, con tu permiso, desandar el camino y plantearte otra vez las mismas pruebas, pero con palabras de la Biblia.
Nuestra prueba primera tenía que ver con el sentido común. Es inútil decir que Dios no existe, porque Su presencia nos desborda. “¿A dónde me iré de tu espíritu? –se pregunta el salmista-. ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, aún allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra” (Salmo 139:7-10).
La segunda prueba tenía que ver con la Causa Primera que dio origen a las demás causas y a todos los efectos. El más importante efecto de la Gran Causa es el hombre, tú yo. Lee lo que dice Job: “Tus manos me formaron y me compusieron todo en contorno…; como a lodo me diste forma… Me vestiste de piel y carne, y me cubriste de huesos y nervios. Vida y misericordia me concediste, y tu visitación guardó mi espíritu” (Job 10:8-12).
Para mostrarte bíblicamente la realidad de la tercera prueba  sobre las leyes sabias que controlan y dirigen el movimiento del Universo tendría que transcribirte casi todo el Salmo 104. Pero me limitaré a unos pasajes: “Él –exclama el salmista, refiriéndose a Dios- fundó la tierra sobre sus basas…Subieron los montes, descendieron los valles al lugar que tú les fundaste… Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos… El que riega los montes desde sus aposentos… El que hace producir el heno para las bestias y la hierba para el servicio del hombre… Hizo la luna para los tiempos, el sol conoce su ocaso. Pone las tinieblas, y es la noche…” (Salmo 104:5-19).
La cuarta prueba , sobre una conciencia de lo infinito, está admirablemente contenida en esta exclamación de Salomón con motivo de la dedicación del templo: “¿Es verdad que Dios haya de morar sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos no te pueden contener; cuanto menos esta casa que yo he edificado?” (1ª de Reyes 8:27).
Sobre la realidad espiritual del ser humano, que es el tema de la quinta prueba , lee este pasaje del patriarca Job, donde afirma con profunda convicción la supervivencia de un ser espiritual: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo. Y después de deshecha esta mi piel, aún he de ver en mi carne a Dios; al cual yo tengo de ver por mí, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mis riñones se consuman dentro de mi” (Job 19:25-27).
Para la sexta prueba,  sobre la armonía del Universo, la Biblia está llena de respuestas, de interrogaciones y de exclamaciones, como esta del salmista, que, extasiado ante la belleza de la Creación, dice: “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria?” (Salmo 8:3-4).
Y la última prueba , la que demuestra la existencia de Dios por la finalidad de los seres y las cosas sin conocimiento, fue propuesta por Salomón hace más de tres mil años. Lee este pasaje antiquísimo, que parece escrito por uno de nuestros más famosos científicos de hoy, y luego medita su contenido: “Generación va y generación viene –dice el autor bíblico-, mas la tierra siempre permanece. Y sale el sol, y pónese el sol, y con deseo vuelve a su lugar, donde torna a nacer. El viento tira hacia el mediodía y rodea el norte; va girando de continuo, y a sus giros torna el viento de nuevo. Los ríos van a la mar, y la mar no se hinche; al lugar de donde los ríos vinieron, allí tornan para correr de nuevo” (Eclesiastés 1:4-7).
Nada más por hoy, pásalo bien.

Autores: Juan Antonio Monroy

©Protestante Digital 2012

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Cada día hay mil ateos menos y 94.000 cristianos más en el planeta Tierra

Según el Status of Global Missions 2011

 

Cada día hay mil ateos menos y 94.000 cristianos más en el planeta Tierra

La creencia que más crece en el mundo es el cristianismo protestante, especialmente gracias al movimiento pentecostal y carismático.

16 DE NOVIEMBRE DE 2011, EEUU

En lo que va de milenio, los "no creyentes" han perdido 2,7 millones de adherentes, y los ateos 1,37 millones. El que más crece es el protestanismo, que suma 60.000 fieles diarios. Le sigue el catolicismo que crece al ritmo de 34.000 personas al día, el islam gana 79.000 fieles diarios y el hinduismo 37.000.

  Si uno vive en la envejecida Europa Occidental pierde perspectiva, pero a nivel mundial el número de ateos y no religiosos disminuye día a día, según el estudio anual " Status of Global Missions ".En concreto, en lo que llevamos de milenio (de 2000 a 2011) la categoría "no religiosos" ha perdido 700 adherentes al día; mientras que la categoría "ateos" pierde 300 adherentes diarios.

  En total estos últimos once años los "no creyentes" han perdido 2,7 millones de adherentes, y los ateos han perdido 1,37 millones.

Si comparamos con 1970  (en plena revolución sexual en Occidente y ateísmo comunista en Europa), vemos que en 41 años el ateísmo ha perdido 28 millones de adherentes. En cambio, los no-religiosos han crecido en más de cien millones; debido a queal caer los regímenes comunistas, muchos que se declaraban ateos han pasado a declararse no-religiosos. De igual forma, en China, Vietnam y otros países aún comunistas, muchos prefieren hoy declararse no-religiosos antes que ateos.

  En cualquier caso, en pleno siglo XXI, ateos y no-creyentes van a la baja.

CRECEN TODAS LAS RELIGIONES

Por el contrario, las religiones crecen en el siglo XXI. Todas ellas. Incluso el pequeño judaísmo , que estaba de capa caída (15,1 millones en 1970; menos de 14 en el 2000) cuenta ahora con 14,9 millones de adherentes. El resto de creyentes de otras religiones se distribuye de la siguiente forma:

  – El cristianismo, que suma en todas sus variantes 2.300 millones de personas, crece al ritmo de 94.000 personas al día (protestantes, católicos y ortodoxos).

  – El islam, con casi 1.580 millones de adherentes, crece al ritmo de 79.000 fieles diarios.

  – El hinduismo cuenta con 952 millones de adherentes, y crece en 37.000 cada día.

  – El budismo cuenta con 468 millones de fieles, y gana 13.800 al día.

  – El taoísmo y confucionismo chinos suman 457 millones, y ganan 9.300 al día.

  – Y las religiones étnicas, con 269 millones de seguidores, crecen al ritmo de 9.000 al día.

  En total, en el mundo hay 2.000 millones de personas a las que nunca se les ha explicado el mensaje del evangelio. Otros 2.680 millones lo han escuchado alguna vez o lo conocen en cierta medida, pero no son cristianos.

EL CRECIMIENTO CRISTIANO ES PENTECOSTAL

  La  Iglesia Católica  suma 1.160 millones de fieles, según este estudio, y gana 34.000 al día.

  Las  iglesias protestantes  suman 1.125 millones de fieles en el mundo (incluyendo a los anglicanos).

  – Los carismáticos o pentecostales suman 612 millones, y ganan 37.000 cada día.

  – Los protestantes "clásicos" suman 426 millones, y crecen al ritmo de 20.000 al día.

  – Los anglicanos, centrados sobre todo en África y Asia, suman 87 millones, con 3.000 más cada día.

  Finalmente las iglesias ortodoxas  suman 271 millones de bautizados, y ganan solo 5.000 al día.

  Los que el estudio llama  "cristianos del margen" (Testigos de Jehová, Mormones, los que dudan de la Trinidad o de la divinidad de Jesús, etc…) suman 35 millones, y crecen al ritmo de 2.000 al día.

OTROS DATOS

  Por supuesto, la forma más sencilla de crecer es la natalidad: tener muchos hijos y adherirlos a la propia tradición religiosa. Otra forma es la conversión: es mucho más infrecuente pero se da en millones de personas cada año. La conversión más común es la de un cónyuge a la religión del otro.

  En 2011, los cristianos de todas las denominaciones habrán hecho circular 71 millones de biblias más por el mundo (ya hay 1.740 millones de biblias dando vueltas por el planeta, algunas de forma clandestina).

Foto: Copyright (c) 123RF Stock Photos

Fuentes: ReL

© Protestante Digital 2011