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Exorcismos y resurrección de muertos

Juan Simarro Fernández

 
Y se escandalizaban de Él (X)

Exorcismos y resurrección de muertos

Hay que sanar tanto a ricos como a pobres, hay que liberarles de sus demonios, de los que les hunde en la infravida.

21 DE NOVIEMBRE DE 2011

Se necesita sanidad, limpieza, resurrección exorcismos de los demonios que agobian y oprimen a nuestras sociedades. Gracias a que el reino de los cielos se ha acercado, la iglesia tiene la posibilidad de sanar, de resucitar, de limpiar lo impuro, de echar fuera todo tipo de demonios . “El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios…” , dijo Jesús. ¿Nos escandaliza esto? Hay posibilidad de vida nueva y sanidad en nuestros pueblos, en nuestras ciudades… en el mundo.
Los valores del reino que se acerca con la irrupción de Jesús en la tierra son los posibilitantes de todas estas acciones y curaciones. Son posibles nuevos contextos de liberación. El establecimiento del reino habilita a aquellos que hacen suyos sus valores para que, con una autoridad especial, puedan expulsar todo tipo de espíritus malignos, así como sanar todo tipo de dolor o sufrimiento. ¿Lo está usando esto la iglesia y los creyentes, o no hemos captado las dimensiones de estas posibilidades sanadoras y esta facultad de sus seguidores de echar fuera los demonios que nos agobian? ¿Tenemos la suficiente compasión y misericordia para ser agentes de liberación de demonios y enfermedades sociales que agobian tanto a ricos como a pobres? ¿Quizás es que estamos escandalizados?
En el contexto en el que habla Jesús con sus mandatos de practicar la sanidad, la expulsión de demonios y la resurrección de muertos, todo estaba fundamentado en la compasión de Jesús , compasión de la que tienen que imbuirse también sus seguidores. Jesús tenía compasión de los pueblos porque andaban desamparados y dispersos “como ovejas que no tienen pastor”. O sea, esa capacidad de poder sanar, resucitar, limpiar y echar fuera demonios, sólo se puede realizar por los compasivos, por los que han sido movidos a misericordia como buenos samaritanos. Esto no debe escandalizarnos, sino animarnos al seguimiento del Maestro.
Entramos, por tanto en las líneas de la projimidad, del ser movidos a misericordia, del poder ser buenos samaritanos que nos paramos ante el herido, ante el endemoniado y el contaminado por los antivalores que reinan en nuestras sociedades, ante los que están en la infravida del hambre y de la exclusión social que deben ser resucitados, ante los despojos y egoísmos de los que almacenan y causan los desequilibrios que llenan de enfermedad y de demonios a tantos excluidos del sistema mundo. ¿Nos escandaliza todo esto?
Así, los imperativos de Jesús, dados como consecuencia de la cercanía del reino: sanad, limpiad, resucitad, echar fuera demonios, es una invitación urgente, una llamada a unirse a los valores del reino para insuflar nueva vida a nuestras sociedades y a nuestros pueblos . Sociedades y pueblos que necesitan sanidad, resurrección, limpieza y exorcismos de los demonios que agobian a pueblos y a ciudades. Los seguidores de Jesús no se deben escandalizar, sino ponerse a disposición del Maestro.
Hay que sanar tanto a ricos como a pobres, hay que liberarles de sus demonios, de los que les hunde en la infravida . Es conocido que muchos de los ricos de este mundo, sumidos en la acumulación, el consumismo, el progreso técnico y el desarrollo del dios mercado, se empobrecen espiritualmente. Son incapaces de dar vida y sentido a sus formas egoístas de ser y sentir y caminan empobrecidos, en la infravida de la superabundancia que embota el sentir espiritual, el desarrollo de lo humano. Son ricos pobres que caminan por el mundo como muertos espirituales, subdesarrollados espiritualmente. Muertos que hay que resucitar. Empobrecidos por su afán de dinero y de agrandar sus graneros que hay que liberar.
Hay que resucitar a muchos de estos muertos, ya enterrados entre riquezas injustas y desequilibradoras, adoradores del dios Mamón, incapaces de encontrar sentido a sus vidas, cegados por lo material y sin poder tener un sentido de la trascendencia. Hay que sanarles, resucitarlos para que aprendan a vivir compartiendo, practicando la projimidad.
Son ricos moribundos, empobrecidos y que empobrecen a más de media humanidad. Ricos ahogados en su dinero, pero empobrecidos o muertos espiritualmente. Se necesita sanidad, se necesitan emisarios del reino que, impregnados de sus valores, puedan introducir, en medio de estas sociedades ricas y de estos necios acumuladores, sanidad, resurrección, exorcismos de los demonios que empobrecen y aniquilan.
Al introducir sanidad en estos contextos del mundo rico o de los ricos de este mundo, estaremos también introduciendo sanidad entre los empobrecidos por las necedades de los despojadores del mundo . Si comenzamos a resucitar, a echar fuera demonios, a dar sentido a las vidas, tanto de ricos, como de los empobrecidos de la tierra, estaremos acercando el reino de Dios a este mundo.
Los valores del reino comenzarán a resucitar a muchos muertos y ahogados, bien sea por la superabundancia necia de riquezas, o sea por ser presa del despojo y de la codicia de estos acumuladores que no saben dar sentido a sus vidas.
El mundo, que ha caído en manos de despojadores y de ladrones, como el herido de la parábola del Buen Samaritano, necesita sanidad, resurrección de muertos, limpieza de leprosos y que muchos de los demonios que poseen a tantos en el mundo, sean lanzados fuera aunque puedan entrar dentro de los cerdos que nutren las economías de muchos acumuladores y acaben despeñándose por los precipicios, eliminando los estigmas que hacen que tantos vivan en la infravida de la marginación.
El mundo necesita sanidad y exorcismos, resurrección de muertos. El mundo necesita agentes del Reino que den sentido a tantas vidas vacías, a tanta necedad, a tanto sinsentido y a tantas personas que se angustian por un vacío existencial y espiritual que no saben llenar.
Así, hay una relación estrecha entre los empobrecidos por las muchas cosas que poseen y los empobrecidos, realmente, por la carencia de lo necesario y lo mínimo imprescindible para vivir con dignidad. El mundo necesita sanidad, limpieza, resurrección, exorcismo.
Jesús, ante tantos desamparados, se acordó que había que exorcizar al mundo, curarlo, limpiarlo, resucitar todos los cadáveres que existen, muchos de ellos ahogados en dinero y riquezas sin límite… empobreciendo con su necedad, muerte e infravida, a más de media humanidad.
Habría que comenzar por curar y echar los demonios de tantos pobres ricos, zombis que restan vida al mundo… y que sumen a muchos otros en el no ser de la pobreza y marginación.
La única medicina aplicable en estos casos, lo único que puede sanar al mundo y echar fuera a todos estos demonios que nos sumen en el no ser, sea de la superabundancia o de la pobreza extrema, es el amor, es la fe que actúa por el amor, es el concepto de projimidad que nos dejó Jesús.
Eso sólo lo pueden poner en práctica los que caminan por el mundo como vivos entre los muertos , los pocos que hayan podido captar la profundidad del cristianismo, la fuerza de la auténtica vivencia de la espiritualidad cristiana. No os escandalicéis.

Autores: Juan Simarro Fernández

©Protestante Digital 2011

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Los exhibió públicamente en la cruz…

Leopoldo Cervantes-Ortiz

Estamos ante las fuerzas empeñadas en establecer el “anti-reino” de Dios en el mundo.

Los exhibió públicamente en la cruz…

 

19 DE NOVIEMBRE DE 2011

…y despojando ( apekdysámenos ) a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente ( edeigmátisen en parresía ), triunfando sobre ellos ( thriambeúsas ) en la cruz. Colosenses 2.15, RVR 1960
1. LOS “PRINCIPADOS Y POTESTADES”
La reiterada mención paulina de los “principados y potestades” inicia con un pasaje que subraya la importancia que otorgaba a estas realidades en relación con la fe que él tenía en Cristo. Se trata de Romanos 8.38-39, en donde afirma tajantemente que ninguna cosa puede apartar al creyente “del amor de Dios que es en Cristo Jesús”. En la lista, que incluye a la muerte, la vida, los ángeles, lo presente, lo por venir, lo alto y lo profundo, los principados y potestades también son considerados un factor entre ellos. El teólogo reformado Hendrikus Berkhof subraya que “la secuencia es de lo más notable” y que “Pablo se refiere a un número de realidades que son parte de nuestra existencia terrenal y cuyo papel es uno de dominio”. Según esto, el apóstol insiste en que estas potestades son capaces de condicionar la vida terrenal y que no se trata sólo de entidades meramente espirituales o abstractas.
La vida humana siempre está condicionada y muchas cosas pueden condicionar también el compromiso de los creyentes con Cristo hasta conseguir que se ponga en entredicho. Combinando este pasaje con las advertencias y señalamientos de Colosenses 2.8ss, Berkhof resume:
Pablo observa que la vida es gobernada por una serie de poderes. Habla del tiempo (lo presente y lo por venir), de espacio (lo alto, lo profundo), de la vida y la muerte, de política y filosofía, de la opinión pública y de la ley judía, de tradiciones piadosas y del curso fatal de las estrellas. Apartado de Cristo, el hombre está a la merced de estos poderes. Ellos circundan, llevan y guían su vida. Las demandas del presente, el temor por el futuro, el Estado y la sociedad, la vida, la muerte, la tradición y la moralidad ─todas estas cosas son nuestros “tutores y cuidadores”, las fuerzas que unifican el mundo y la vida de los hombres y que los protegen del caos.(1)
Las siguientes dos menciones aparecen en I Cor 2.8 y 15.24-26. En la primera hay una acusación directa hacia “los príncipes de este siglo” ( arjóntos tou aionos ), idénticos a las potestades, quienes “crucificaron al Señor de la gloria” como parte de una confrontación directa, “de poder a poder” con Dios. “En y detrás de estas autoridades visibles Pablo puede ver poderes superiores en acción”.
En la segunda, en alusión expresa al salmo 110, el apóstol afirma que el reino de Dios y de su Hijo se establecerá como resultado de un conflicto que “suprimirá a todo dominio, autoridad y potencia ( jótan katargése pasan arjén kai pasan exousian kai dúnamin )”.
Se insiste en la supresión y no en un proceso de continuidad natural o de identificación con algún régimen histórico: el Reino de Dios es una realidad y una esperanza que se sitúa más allá de los esfuerzos humanos por conseguir mejores situaciones de vida, algo que se coloca en situaciones sociales y políticas condicionadas por ideologías, partidismos e intereses muy determinados. Las potestades espirituales, enunciadas desde esta percepción teológica, participan en estos procesos a contracorriente de los designios divinos y en un “bando opuesto” a las directrices divinas y a las acciones salvíficas realizadas en Cristo.
Es decir, estamos ante las fuerzas empeñadas en establecer el “anti-reino” en el mundo.
2. EXHIBICIÓN PÚBLICA DE LAS POTESTADES EN LA CRUZ
En Colosenses 2, los efectos de la muerte de Jesús en la cruz son presentados en el marco de la anulación del decreto divino contra el pecado humano, cuya “acta” ( jeirógrafon ) fue clavada en la cruz con Cristo para quitarla de en medio (v.14). Ese momento climático, cuando Jesús estuvo en la cruz, representó el triunfo definitivo e irreversible sobre las potestades que se oponen a los planes redentores de Dios. La Traducción en Lenguaje Actual vierte así el v. 15: “Dios les quitó el poder a los espíritus que tienen autoridad, y por medio de Cristo los humilló delante de todos, al pasearlos como prisioneros en su desfile victorioso”.
Los “rudimentos del mundo” ( stoijeia), entre los que están las potestades, ya no pueden dominar la vida de los seguidores/as de Jesús, por lo que esta lectura político-espiritual de su cruz y muerte apunta hacia una teología del establecimiento del triunfo de los proyectos divinos de vida sobre los planes de muerte, vigentes aún, de las potestades terrenales y espirituales contrarias la voluntad del Creador y Redentor, presentes en las estructuras cósmicas e históricas que dominan sobre la existencia de millones de personas:
Los poderes gobiernan la vida humana fuera de Cristo. Se manifiestan en tradiciones humanas (v. 8), en la opinión pública que amenaza seducir a los cristianos en Colosas para que se aparten de Cristo. Se manifiestan en la observancia cuidadosa y timorata de requerimientos sobre abstinencia de comida y bebida, o días de fiesta (vv. 16-20). Todo esto puede resumirse “en mandamientos y doctrinas de hombres”. Los “poderes mundiales” bajo los cuales la humanidad languidece, y bajo los cuales los colosenses están en peligro de volver a ser sujetos son definitivamente reglamentos religiosos y éticos […] En el v. 14 se habla de estas estructuras como la forma en que estos principados y potestades gobiernan sobre los hombres, o más bien los poderes son  las estructuras. El punto principal es que Cristo por medio de su cruz ha desenmascarado y desarmado la autoridad casi divina de estas estructuras.
En la cruz, Jesús luchó y venció a estos dominios político-espirituales a los que la imaginación popular identifica con “ángeles caídos” o espíritus malignos que desafían su condición de criaturas para oponerse a los designios de Dios . En la cruz, afirma Pablo, los poderes mostraron su fiereza y potencial destructivo. Allí salió a la luz la fuerza con que intentaron impedir la redención, pues por definición se oponen a que triunfe el amor y la justicia. “Antes de esto habían sido aceptados como las realidades más básicas y últimas, como los dioses del mundo. […] Ahora que el verdadero Dios aparece en Cristo sobre la tierra, viene a ser aparente que los poderes son hostiles a Dios, actuando, no como sus instrumentos sino como sus adversarios”. Los instrumentos humanos y sobrehumanos al servicio de esta enemistad han sido vencidos de una vez y para siempre en la cruz de Jesús. Esos poderes no gobiernan el mundo, aunque visiblemente pueda parecerlo: la cruz los desarmó e inhabilitó para siempre. Ésa es la realidad más grande para la fe cristiana y hay que asumirla no con triunfalismo, sino con una responsabilidad activa en la promoción de la venida del Reino de Dios.

  (1) H. Berkhof, Cristo y los poderes. Grand Rapids, TELL, 1985, pp. 21-22.
Foto: copyright (c) 123RF Stock Photos

Autores: Leopoldo Cervantes-Ortiz

©Protestante Digital 2011

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Ciência Estudos

Acupuntura alcança 300 pontos nervosos e ameniza dor nas costas

 

Técnica terapêutica chinesa é reconhecida pelo CFM desde 1995.
Agulhas atuam em canais de energia que percorrem órgãos e vísceras.

Do G1, em São Paulo

 

A acupuntura é uma prática tradicional chinesa usada há milhares de anos de forma terapêutica, e reconhecida desde 1995 no Brasil como especialidade médica.

Essa técnica de introdução de agulhas em pontos específicos do corpo serve para aliviar dores e tensões, como nas costas, segundo explicou o ortopedista Ivan Rocha.

Segundo o acupunturista e fisiatra Mário Sérgio Vieira, também presente no Bem Estar desta quarta-feira (16), esse método atua nas áreas que concentram terminações nervosas, ou seja, pontos altamente sensíveis.

Acupuntura vale este 1 (Foto: Arte/G1)

De acordo com os médicos, a degeneração da coluna ocorre a partir dos 25 anos de idade.

O repórter Renato Biazzi foi até o Instituto de Ortopedia do Hospital das Clínicas em São Paulo para mostrar como pacientes com dor na coluna lombar (lombalgia) se beneficiam da acupuntura, que também é usada contra ansiedade e outras doenças.

Quem pode fazer
A acupuntura contra dor nas costas pode ser indicada por um médico após exames clínicos ou de imagem. Estudos apontam que o tratamento é eficaz contra dores provocadas por hérnias, estresse, excesso de carga ou problemas musculares.

Os principais efeitos são: combate à dor e relaxamento. Apenas 3% dos casos de dor nas costas demandam cirurgia, enquanto 97% são resolvidos com terapias como a acupuntura. Cerca de 10% das pessoas não respondem ao tratamento com agulhas, que devem ser finas, pequenas e sem ponta.

Acupuntura vale este 2 (Foto: Arte/G1)

Contraindicações
Grávidas não podem receber acupuntura em alguns pontos. E indivíduos com distúrbios graves de coagulação não devem adotar a prática.

Tipos de dor nas costas

Primárias
Originárias da própria coluna, como hérnias, infecções, fraturas, degenerações dos discos, tuberculose óssea ou tumores.

 

Secundárias
Desencadeadas por problemas em outros órgãos, como infecções pulmonares.

Dicas contra dor nas costas
-Evite estresse, cigarro e ficar muitas horas na mesma posição
– Não carregue mais de 10% do seu peso corporal e evite erguer algo sem flexionar os joelhos
-Fortaleça os músculos da coluna com exercícios de musculação, RPG ou pilates, sob orientação de um educador físico ou fisioterapeuta
-Procure um médico antes de começar a acupuntura para aliviar a dor nas costas

Atenção
Dor na coluna após um trauma recente, junto com perda de peso, histórico de câncer, febre e/ou dor noturna em pessoas com mais de 60 anos ou menos de 18 deve ser cuidadosamente investigada, pois pode ser sinal de doenças graves.

Relaxantes musculares não devem ser usados por mais de 30 dias, porque manter a musculatura ao redor da coluna artificialmente relaxada causa o efeito contrário, desestabilizando essa estrutura.